El eclipse solar total del lunes va a convertir el dÃa de partes de MÃxico, Estados Unidos y Canadà en noche durante el momento en el que la Luna cubra el disco brillante del Sol, pero desde la NASA se alerta de que la visualizaciÃn del fenÃmeno està condicionada a la meteorologÃa.
La agencia aeroespacial sostiene que mÃs de 31 millones de estadounidenses van a tener âun asiento de primera filaâ para presenciar el eclipse total al estar situados en la llamada franja de totalidad, donde se podrà ver cÃmo la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol y cubre todo su disco solar.
Pero Cristian Ferradas, investigador en el Laboratorio de FÃsica Geoespacial del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, aÃade en la ecuaciÃn el pronÃstico del tiempo.
âSi el cielo no està despejado, puede que apreciemos cambios en la temperatura y en el comportamiento de los animales mientras dure el fenÃmeno, pero no veremos el efecto visual del eclipse al 100 %â, explica en una entrevista con EFE.
De hecho, el Servicio MeteorolÃgico Nacional de Estados Unidos, que actualiza en su portal predicciones y avisos sobre el clima, publicà esta semana que âlas condiciones Ãptimas de observaciÃn son poco probables debido a la nubosidad previstaâ.
âEl lunes por la maÃana habrà nubes altas y finasâ y, ademÃs, estas âse volverÃn mÃs densas a la hora del eclipseâ, detallà la agencia meteorolÃgica.
Por esto, Ferradas recomienda a quienes viajen para ver el fenÃmeno astronÃmico que tengan en cuenta las predicciones âpara decidir hacia dÃnde se dirigenâ, un consejo que tambiÃn comparte la agencia meteorolÃgica en sus redes.
De todas formas, el experto alienta al optimismo, puesto que mÃs allà del âespectÃculo visualâ que supone para el pÃblico general, este eclipse es interesante desde un punto de vista cientÃfico para estudiar aspectos relevantes relacionados con el Sol.
âLa capa exterior de la atmÃsfera solar, llamada corona, no puede verse habitualmente de forma directa, asà que este eclipse supone una oportunidad Ãnica de investigaciÃnâ, asegura el cientÃfico del centro espacial de vuelo que la agencia tiene en la ciudad estadounidense de Greenbelt (Maryland).
El investigador precisa que la NASA aprovecharà la ocasiÃn para poder analizar dicha corona directamente, sin la necesidad de intervenciÃn de âgrandes telescopios e instrumentos especializadosâ que usan para crear eclipses artificiales.
De hecho, la sonda solar Parker de la NASA volarà a finales de este aÃo a travÃs de esta corona para acercarse como nunca antes al Sol, una proximidad que Ferradas califica de âoportunidad sin precedentesâ para estudiar âeventos que afectan a la Tierraâ.
âEn diciembre, la sonda va a estar a 4 millones de millas del Sol (casi 6,5 millones de kilÃmetros), que es muy cerca si tenemos en cuenta que la distancia que separa a la Tierra del Sol es de 93 millones de millas (casi 150 millones de kilÃmetros)â, puntualiza.
El cientÃfico advierte que solo es seguro observar el eclipse directamente cuando el Sol està cubierto al 100 % -un perÃodo que varÃa desde unos pocos segundos hasta mÃs de 4 minutos-, por lo que se deben utilizar filtros solares para proteger los ojos, como las gafas para eclipses certificadas.
âMientras el trÃnsito espacial del lunes ocurra, podremos buscar planetas fuera del sistema solar observando las estrellas, ya que estas nos dan detalles sobre los astros en otros sistemasâ, adelanta.
