Un grupo diverso de peregrinos inicià un emotivo recorrido de mÃs de 80 kilÃmetros desde Nogales hasta Magdalena de Kino, en honor a San Francisco.

Desde las 04:30 horas de ayer, personas de varias ciudades como Hermosillo, Ensenada, Tijuana, Mexicali, San Luis RÃo Colorado, Caborca, Pitiquito, Magdalena y Tucson se unieron en Nogales para comenzar esta peregrinaciÃn. El padre Claudio Alonso Murrieta Ortiz, quien lidera el grupo, destacà la importancia de integrar a cerca de 30 participantes de diferentes localidades, enriqueciendo asà esta tradiciÃn religiosa que cada aÃo atrae a miles de devotos.

El grupo hizo una pausa en Ãmuris, tras una jornada de 12 horas de caminata, y planean continuar su camino hoy a las 06:00 horas. La peregrinaciÃn incluye a exploradores, geÃlogos, escritores, ambientalistas e historiadores, quienes aportan una variedad de perspectivas a esta experiencia espiritual.

Al ser entrevistados, algunos peregrinos compartieron su cansancio, con pies adoloridos y ampollas, pero manifestaron su determinaciÃn de no rendirse. Otros, que peregrinan por primera vez, reconocieron el desafÃo del calor intenso, aunque su espÃritu se mantiene firme.

Con la llegada del dÃa de San Francisco, se anticipa una gran afluencia de peregrinos y una variedad de eventos culturales y artÃsticos que se llevarÃn a cabo hasta el prÃximo domingo, marcando la clausura de las festividades de San Francisco 2024.

El padre Murrieta Ortiz explicà que la peregrinaciÃn va mÃs allà de una simple caminata; es un acto de acompaÃamiento que incluye elementos religiosos y espirituales. «Una peregrinaciÃn es un viaje en el que cada persona comparte sus propÃsitos y su fe. Es un proceso de introspecciÃn y conexiÃn con uno mismo», afirmÃ.

Esta experiencia no solo fortalece la fe de los participantes, sino que tambiÃn les permite reflexionar sobre sus vidas y encontrar un sentido de comunidad en el camino. «Aprendemos a perdonar y a entender muchas cosas al conectarnos con el silencio, que es un ambiente propicio para la autoevaluaciÃn», concluyà el sacerdote.

Por Redaccion

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