Las cotorras argentinas se han convertido en una seria amenaza para la fauna de Sonora, especialmente para las especies nativas. SegÃn Mario Cirett GalÃn, ecÃlogo y coordinador de Profauna, se calcula que en Hermosillo y sus alrededores habitan alrededor de 30 mil ejemplares de esta especie invasora, lo que podrÃa tener graves consecuencias para las aves locales.
Esta especie, que llegà a la regiÃn a finales de los aÃos 80 por iniciativa de algunas personas que las trajeron para su venta, no cuenta con depredadores naturales que controlen su crecimiento poblacional. Su capacidad de adaptaciÃn y alta tasa reproductiva han permitido que las cotorras argentinas se establezcan y proliferen rÃpidamente en la ciudad, formando grandes parvadas de hasta mil individuos.
âEl problema con las especies invasoras es su adaptabilidad. Tienen un alto Ãxito reproductor, llegando a tener entre dos y tres nidadas al aÃo, lo que les permite multiplicarse rÃpidamenteâ, explicà Cirett GalÃn.
Las cotorras argentinas atacan los nidos de aves nativas como los pÃjaros carpinteros y las chuparrosas, destruyendo sus huevos. AdemÃs, su presencia està afectando a las especies de menor tamaÃo, que corren el riesgo de desaparecer debido a la competencia directa por los recursos.
La expansiÃn de esta especie no se detiene en Hermosillo, ya que tambiÃn se han reportado avistamientos en Ãreas rurales cercanas, como Real del Alamito y Ures. Esta expansiÃn pone en peligro aÃn mÃs a las aves locales, que podrÃan sufrir una extirpaciÃn o desapariciÃn si no se toman medidas para controlar la proliferaciÃn de las cotorras.
