Sonora Power por Demian Duarte
CIUDAD DE MÃXICO.- La tensiÃn y por momentos la incertidumbre de quà es lo que realmente se plantea hacer el gobierno de Estados Unidos con MÃxico, ha marcado la agenda desde el inicio de aÃo.
La situaciÃn no es para menos, Donald Trump, sorprendià al inicio del 2026 con la intervenciÃn sobre Venezuela y mÃs allà del hecho de que se haya dado una operaciÃn quirÃrgica para sacar a Nicolas Maduro, lo que intriga es el lenguaje neocolonialista que plantea el presidente de los Estados Unidos en tÃrminos del dominio continental sobre AmÃrica.
La idea de volver a la Doctrina Monroe, pero renovada a su propio y muy directo estilo, mueve escenarios no solo en AmÃrica Latina, sino sobre el mundo entero.
MÃxico por su posiciÃn es naturalmente punto de alto interÃs para la polÃtica trumpista, comenzando por el hecho de que compartimos una amplia frontera de mÃs de 3 mil kilÃmetros con el paÃs vecino, hasta el punto de que nos hemos convertido de manera indiscutible en su principal socio comercial.
Trump en su lÃgica, ve el asunto de la intervenciÃn en otros paÃses como asunto normal y persiste en la visiÃn del âdestino manifiestoâ como argumento para actuar como una especie de gendarme de lo que el considera es su Ãrea de influencia natural.
Esto choca, claro estÃ, con la concepciÃn que se tiene de MÃxico como naciÃn soberana e independiente y con las concepciones modernas de la convivencia entre estados, a nivel de iguales, asuntos que a ojos vista a Donald Trump le importan muy poco, sino es que nada.
En esa dinÃmica Trump se la pasa diciendo en declaraciones a distintos medios que el crimen organizado gobierna en MÃxico y que esto merece de la intervenciÃn del ejÃrcito norteamericano, lo dice diariamente y obviamente que esas declaraciones molestan y alarman al gobierno de MÃxico, mientras que entusiasman a una oposiciÃn que ve al injerencismo estadounidense como su tabla de salvaciÃn.
Està claro que Trump habla y da declaraciones para su pÃblico en Estados Unidos, pero al mismo tiempo sus amenazas las convierte (como en el caso venezolano) en realidades que ejecuta con el uso de la fuerza.
Y en ese contexto es difÃcil asimilar a quà nivel y quà tan serias son sus expresiones.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por eso decidià mejor ir directo a la fuente, solicitar un dialogo con su homologo y asà tener la posibilidad de sacar sus propias conclusiones.
La llamada Sheinbaum-Trump de este lunes, permite entender a quà profundidad està la visiÃn trumpista respecto a sus intenciones de intervenir en MÃxico.
La conclusiÃn es que la estrategia que ha seguido el gobierno mexicano en esta etapa, de colaborar y estrechar medidas de seguridad, bajando de manera considerable el trasiego de drogas y la inseguridad en nuestro territorio, ha funcionado.
La presidenta tiene en su manos una herramienta que es su capacidad de plantear el dialogo y los acuerdos, en una palabra la diplomacia, como medida de contenciÃn al Ãnimo cada vez mÃs evidente del ocupante de La Casa Blanca por meterse en MÃxico.
En una semana mÃs se cumplirà un aÃo de la llegada de Trump al gobierno de los Estados Unidos, ese aÃo ha resultado hasta ahora favorable a la causa mexicana.
La clave serà en adelante tener la capacidad de llegar a los acuerdos, que permitan mantener a raya su intervencionismo, y hacerle ver que la vÃa del dialogo y los acuerdos, es mucho mÃs rentable para sus ambiciones, que la de la fuerza.
Solo el tiempo dirà si la diplomacia de Sheinbaum, derrota a la fuerza con que Trump quiere imponer su voluntad en el vecindario latinoamericano.
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