Hermosillo, Sonora, 17 de abril del 2026.- La rectora de la Universidad de Sonora, Dena Camarena, aseguró que la institución nunca abandonó las negociaciones con los sindicatos y sostuvo que la huelga iniciada por trabajadores carece de validez legal, debido a que previamente un tribunal desechó el emplazamiento.
En entrevista, indicó que desde hace cerca de dos meses se mantuvieron mesas de diálogo con los sindicatos STAUS y STEUS, en las que se discutieron temas salariales y contractuales. Explicó que la universidad presentó una propuesta acorde con la política salarial nacional, que incluye un aumento del 4% directo al sueldo y un 2% adicional en prestaciones. Asimismo, se instalaron subcomisiones mixtas para atender demandas específicas y avanzar en acuerdos.
Sobre el conflicto, señaló que el 15 de abril el Primer Tribunal Laboral del Distrito Judicial 1 de Hermosillo resolvió archivar el emplazamiento a huelga promovido por el STEUS, dando por concluido el proceso. A pesar de ello, el sindicato continuó con su procedimiento y declaró el paro el 16 de abril.
“Desde el punto de vista legal, no puede haber huelga porque ya existe una resolución judicial; por lo tanto, es ilegal”, enfatizó.
La rectora reiteró que la universidad no reconoce este movimiento y consideró que la toma de instalaciones no tiene sustento jurídico. En ese sentido, hizo un llamado a los trabajadores a liberar los espacios universitarios y revisar la oferta económica presentada.
Destacó que, además del incremento general, se propusieron ajustes diferenciados para los niveles salariales más bajos, con aumentos de hasta 12.89% en los primeros tabuladores, lo que beneficiaría a cerca de mil 600 trabajadores. También se incluyó un paquete adicional de prestaciones, como vales de despensa, apoyos diversos, servicios médicos y transporte.
Camarena afirmó que la institución mantuvo disposición al diálogo “hasta el último momento” y subrayó que la paralización de actividades afecta a más de 49 mil estudiantes, así como a labores académicas, de investigación y administrativas. Actualmente, las instalaciones permanecen cerradas, mientras que la continuidad de clases depende de las decisiones del personal docente.
Finalmente, reiteró el llamado al sindicato para reconsiderar su postura y permitir que se retomen las actividades sustantivas de la universidad.
