Sonora Power por Demian Duarte
Muchas y muy claras las señales enviadas durante la gira del fin de semana por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respecto al proceso de sucesión en Sonora.
Es decir, solo quien no quiere ver que la presidenta de la República y dirigente máxima del Movimiento de Regeneración Nacional, dirá que no pudo enterarse de que el presidente municipal de Cajeme, Javier Lamarque Cano, fue ungido como el candidato y muy probablemente sucesor del gobernador Alfonso Durazo.
El simple hecho de que la presidenta Sheinbaum eligiera a Ciudad Obregón como sede del festejo nacional por el Día de las madres, debería ser bastante significativo. No obstante la jefa del Poder Ejecutivo Federal y portadora del bastón de mando morenista, sostuvo 3 reuniones con el presidente municipal, lo invitó a otros 2 de sus eventos en Navojoa y San Ignacio Río Muerto, cenó con él y su esposa, acompañados del gobernador Durazo.
Nunca sabremos qué es lo que puntualmente se dijo en esa cena, sin embargo la sensación que queda en el ambiente es que se tomaron los acuerdos definitivos para lo que vendrá en el 2027, tanto a nivel de gubernatura como en las principales posiciones que estarán en disputa.
Claro que la presidenta, Lamarque y Durazo lo negarán, dirán que todo es institucional y que no se tocó ni de lejos el tema de las elecciones del 2027, claro que nadie les creerá.
En política los acuerdos son para honrarse, la idea fija en Sonora es que la 4T podrá obtener el triunfo en el 2027 y así comenzar con la construcción de la segunda fase del proyecto transformador y partir de ahí construir lo que podrá venirse en el 2027.
La pregunta que flota en estos momentos en el ambiente es bajo que modelo se dará seguimiento a ese acuerdo y si el gobernador Durazo accedió a bajar sus banderas para impulsar a otros perfiles que no sean Javier Lamarque a la contienda interna, esto tiene mucho fondo, porque existe una visión de lograr un acuerdo político para formar una candidatura de unidad, que permita a Morena caminar sin desgaste hacia el refrendo en la gubernatura.
La otra duda es que va pasar con el caso de Hermosillo, ya que se ve firme a Fernando Rojo de la Vega como apuesta del gobernador para la alcaldía, sin embargo se maneja que el acuerdo político de Cajeme, sería que Lorenia Valles decline a favor de Lamarque en su aspiración de ser candidata a la gubernatura y que ella misma se decante por la presidencia municipal de la capital, pues aquí la apuesta seria a ir por todas las fichas en juego.
La visión de Morena es refrendar Sonora, ganar Hermosillo, Cajeme, Navojoa, Guaymas, Nogales, San Luis Río Colorado, Agua Prieta, Cananea, Caborca y consolidar otras posiciones en ciudades más chicas del estado; también ganar carro completo en las diputaciones federales donde estarán en disputa 7 distritos (que no se han perdido en 9 años) y volver a ganar los 21 distritos locales.
Para alcanzar este reto político, Morena tiene que cuidar muy bien su estructura, no dejar heridos en el camino y afianzar posiciones.
El gobernador Durazo ha dicho ya en varias ocasiones que el Movimiento del que forma parte es muy generoso y que premia aspectos como la lealtad y la congruencia, creo que es hora de que todo el modernismo asuma esa postura y se pliegue al diseño planteado por la presidenta y aceptado por el gobernador en esta visita a Sonora, que creo fue la de las definiciones políticas para afianzar Sonora como activo de la 4T.
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