Hermosillo, Sonora. Martes 30 de junio de 2026. Debido a las altas temperaturas que azotan a la capital sonorense, las enfermedades gastrointestinales han registrado un notable incremento en los últimos días. Especialistas médicos advirtieron que el calor extremo acelera la descomposición de los alimentos y propicia un ambiente idóneo para la proliferación de bacterias patógenas, elevando drásticamente el riesgo de contraer infecciones estacionales.

Cuadros clínicos caracterizados por náuseas, vómito, dolor abdominal, diarrea, fiebre y escalofríos son los motivos de consulta más frecuentes en las unidades de salud. Los expertos explicaron que el clima actual acelera los procesos de reproducción bacteriana en los productos alimenticios si estos no se resguardan bajo estrictas medidas de refrigeración.

Transición epidemiológica: de virus a bacterias

El médico infectólogo Alejandro González Mares detalló que se ha documentado un cambio en el patrón de las consultas de las últimas semanas. Mientras que en periodos más frescos predominaban los padecimientos de origen viral, la entrada de la ola de calor intenso —incluso durante las noches— ha dado paso a las infecciones bacterianas.

“Las que estamos viendo desde la semana pasada son producidas por bacterias que contaminan los alimentos, que no están adecuadamente refrigerados o que permanecen mucho tiempo a la intemperie”, precisó el especialista.

De manera particular, se alertó sobre el consumo de mariscos crudos que no provengan de fuentes seguras. Este tipo de productos del mar suele contaminarse con facilidad por cepas de Salmonella, Escherichia coli, Campylobacter o Bacillus cereus, microorganismos agresivos que pueden requerir tratamientos con antibióticos y, en casos graves, la hospitalización del paciente.

Factores de riesgo: moscas y mitos culinarios

Por su parte, Jesús Sánchez Colín, médico internista e infectólogo, coincidió en que los trastornos gastrointestinales dominan la estadística del verano, aunque recordó que la temporada también reactiva vectores de otras enfermedades como el dengue, chikungunya y rickettsia.

El experto subrayó que un solo alimento mal conservado o expuesto a insectos puede convertirse en un foco de infección para familias enteras o clientes de establecimientos comerciales. Las moscas, cuyo número aumenta con el calor, transportan bacterias en sus patas que depositan al posarse sobre la comida.

Para mitigar riesgos, los especialistas emitieron las siguientes recomendaciones esenciales de salud pública:

  • Conservación térmica: Asegurar la refrigeración inmediata y adecuada de todos los insumos perecederos.
  • Higiene en la preparación: Extremar el lavado de manos y utensilios durante la manipulación de comida.
  • Evitar alimentos crudos: Eliminar el consumo de carnes, pescados o mariscos sin un proceso completo de cocción.
  • Desmitificación: Erradicar la falsa creencia popular de que el jugo de limón actúa como un agente desinfectante o cocinador de bacterias.

Por Redaccion

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