Hermosillo, Sonora. Lunes 13 de julio de 2026. A pesar de la temprana eliminación deportiva de la Selección Mexicana de Fútbol en la Copa del Mundo 2026 —tras caer 3-2 ante su similar de Inglaterra en la ronda de octavos de final—, el combinado nacional logró consolidar un hito sin precedentes en el terreno comercial. El jersey oficial del conjunto azteca se convirtió formalmente en la prenda más vendida de todo el torneo global, superando la comercialización de potencias internacionales de la marca patrocinadora.
De acuerdo con datos estadísticos validados por la Concanaco Servytur y reportes del sector comercial, las ventas del jersey del Tricolor superaron la barrera de las 5 millones de unidades. Este volumen colocó a México por encima de la demanda total recibida por las otras 13 federaciones adscritas al portafolio de la firma alemana Adidas, dejando atrás las solicitudes de indumentarias de naciones históricas como Argentina, España, Alemania, Colombia, Bélgica y Japón.
Impulso a la industria nacional y desabasto internacional
Este auge comercial generó un impacto económico directo en la industria textil mexicana, debido a que una parte considerable de la producción global de las prendas oficiales se concentra en el municipio de Irapuato, Guanajuato. Previo al arranque del torneo, directivos de la marca de ropa deportiva ya habían anticipado que el mercado mexicano es el más lucrativo de su catálogo a nivel de selecciones.
La euforia por conseguir el uniforme oficial provocó problemas de desabasto en cadenas físicas y plataformas de comercio electrónico. Durante el desarrollo del certamen, las camisetas de color verde (local) y negro (edición conmemorativa de los mundiales de 1970, 1986 y 2026) agotaron cerca del 55% de sus inventarios disponibles, mientras que la indumentaria blanca (visitante) alcanzó un 35% de salida. El fenómeno de demanda llegó a tal grado que las existencias del jersey verde se reportaron totalmente agotadas en ciudades como Nueva York antes del duelo contra el cuadro inglés.
La sombra del mercado informal
A pesar del éxito sin precedentes de las líneas originales y de las confirmaciones de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex) que ubican a la playera mexicana como la más vendida entre las 48 selecciones participantes, el consumo local enfrenta un severo reto de legalidad.
Los balances de los organismos comerciales revelaron que el crecimiento en las ventas formales ocurre en un entorno adverso de propiedad intelectual, estimando que 7 de cada 10 camisetas de la Selección Mexicana que circulan actualmente en el territorio nacional corresponden al mercado de la piratería, lo que representa una derrama económica paralela que elude los canales oficiales de distribución.
