Hermosillo, Sonora. Sábado 12 de septiembre de 2026. Hoy en día más del 40% de los sitios web que existen en todo el planeta —desde blogs personales y tiendas en línea hasta los portales de noticias más leídos a nivel global— operan bajo la estructura de WordPress. Sin embargo, su origen no surgió en una sala corporativa de Silicon Valley, sino del deseo de dos programadores por rescatar una herramienta digital que estaba a punto de desaparecer.
A principios de 2003, una plataforma básica para publicaciones web llamada b2/cafelog fue abandonada por su desarrollador original. Ante la falta de actualizaciones, Matt Mullenweg, un joven de 19 años apasionado por la informática y la música, junto con el desarrollador británico Mike Little, decidieron no dejar morir el software y crear una bifurcación (fork) de código abierto para seguir mejorándolo por su cuenta.
El bautizo y la huella del jazz
El 27 de mayo de 2003 se liberó la versión oficial 0.7 de la nueva plataforma. El nombre definitivo de la herramienta, WordPress, fue acuñado por Christine Selleck Tremoulet, escritora, bloguera y amiga cercana de Mullenweg, quien sugirió fusionar las palabras «Word» (palabra) y «Press» (prensa o imprenta) para reflejar la vocación editorial del proyecto.
Además, debido a la devoción de Mullenweg por la música afroamericana y su faceta como saxofonista, se estableció una tradición que se mantiene viva hasta la fecha: cada versión principal y actualización mayor del gestor de contenidos lleva el nombre de una leyenda del jazz. La primera entrega formal, la versión 1.0, fue nombrada «Davis» en homenaje a Miles Davis, seguida con el paso de los años por versiones dedicadas a figuras como Charles Mingus, John Coltrane, Ella Fitzgerald y Thelonious Monk.
El modelo de código abierto y su dominio global
La clave del crecimiento vertiginoso de la plataforma radicó en su licencia pública general (GPL), la cual permitió que miles de desarrolladores, diseñadores y redactores en todo el mundo contribuyeran de manera colaborativa creando extensiones, plantillas visuales y mejoras de seguridad sin costo.
Lo que inició como una alternativa emergente para mantener activos diarios en línea se convirtió con los años en la columna vertebral de la web moderna, transformando la democratización de los medios digitales y el acceso a la publicación informativa a escala global.
