Hermosillo, Sonora. Martes 6 de octubre de 2026. El Fiscal General de Justicia del Estado, Gustavo Rómulo Salas Chávez, confirmó la detención e internamiento en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Hermosillo del médico Jesús Maximiano «N», conocido públicamente como el «doctor de los sueros», a quien se le atribuye la muerte de al menos ocho personas y afectaciones graves a la salud de diversos pacientes tras el suministro de soluciones parenterales contaminadas en distintas ciudades de Sonora.
La ejecución del mandato judicial se concretó luego de meses de pesquisas que involucraron cateos a inmuebles, el congelamiento de cuentas bancarias, aseguramiento de propiedades y la detención de personas de su círculo cercano por el delito de encubrimiento. El cerco judicial, aunado al severo deterioro en la salud del imputado —quien recientemente sufrió la amputación de una extremidad—, precipitó su entrega voluntaria ante las autoridades ministeriales en compañía de sus defensores legales.
Proceso judicial, causas médicas y antecedentes del caso
La Fiscalía de Sonora y la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) detallaron los puntos clave que derivaron en la localización y aseguramiento del médico:
- Ejecución de orden de aprehensión y audiencia inicial: Gustavo Salas Chávez detalló que se ejecutó una de las órdenes giradas en su contra por el delito culposo con resultado material de homicidio por responsabilidad médica. Durante las próximas horas comparecerá ante el juez en su audiencia inicial de imputación para resolver su situación jurídica, mientras se alista la cumplimentación de otros mandatos pendientes.
- Salud delicada y cerco a su red de apoyo: El comisario general de la AMIC, Carlos Alberto Flores, explicó que el imputado se encontraba en una condición física sumamente precaria y con una amputación reciente; además, los cateos y el arresto de presuntos encubridores crearon presiones y desacuerdos internos en su entorno que terminaron por forzar su entrega.
- Origen de la investigación: La indagatoria se formalizó entre marzo y abril tras el deceso de un padre y su hijo luego de que se les administraran sueros intravenosos. Las carpetas acumulan denuncias por al menos ocho fallecimientos y múltiples secuelas en otros pacientes.
- Evidencia pericial de Coeprisson: El 19 de mayo, la Comisión Estatal de Protección Contra Riesgos Sanitarios dictaminó severas fallas de asepsia en las fórmulas administradas por el médico, hallando presencia de microorganismos patógenos de alta letalidad que desencadenaron las infecciones mortales.
- Recompensa previa: El pasado 12 de mayo, tras declararse en rebeldía y no acudir a dos audiencias judiciales consecutivas, la Fiscalía había activado una ficha de búsqueda con una recompensa de hasta 500 mil pesos por datos de su paradero.
