Hermosillo, Sonora. Jueves 22 de octubre de 2026. Con el objetivo de frenar el déficit presupuestal y garantizar la sostenibilidad operativa del sistema público de salud y retiro, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un acuerdo del Consejo Técnico que modifica sustancialmente las reglas de la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, conocida como Modalidad 40, cerrando la posibilidad de que los trabajadores de la generación Ley 73 eleven artificialmente su salario de cotización hasta el tope de 25 UMAs.

Bajo el marco regulatorio previo, cualquier trabajador dado de baja del régimen obligatorio podía inscribirse voluntariamente y aportar sobre el tope máximo legal (equivalente a 2 mil 932 pesos diarios o 25 UMAs), independientemente de sus ingresos históricos en la vida laboral activa, logrando promediar retiros mensuales de hasta 61 mil 500 pesos en sus últimas 250 semanas de cotización.

El nuevo criterio de cálculo y tope por salario real

La resolución publicada en el DOF restringe la libre elección de salario y sujeta la base de aportación a los ingresos formales previos del asegurado:

  • Tope anclado al último sueldo: A partir del nuevo ordenamiento, la referencia para registrarse y continuar cotizando será el último salario base con el que estuvo dado de alta el trabajador en su empleo formal, permitiéndose únicamente un margen adicional de hasta una Unidad de Medida y Actualización (UMA), sin perforar el piso del salario mínimo vigente.
  • Impacto numérico directo: Como ejemplo práctico, un trabajador que cotizaba con un salario registrado de 500 pesos diarios ya no podrá saltar voluntariamente a las 25 UMAs; su nuevo tope máximo de cotización será de 617.31 pesos al día.
  • Cierre de brechas fiscales: La disposición elimina los incrementos salariales desproporcionados de última etapa y ajusta la pensión a la correspondencia real del historial contributivo.

Sostenibilidad de las finanzas públicas

Especialistas en materia laboral y financiera calificaron la medida como inaplazable para la estabilidad del instituto. Álvaro García Parga, vicepresidente de recursos humanos de la firma de consultoría Prodensa, señaló que el esquema anterior representaba un subsidio desmedido que comprometía los flujos de operación del IMSS:

  • Presión al gasto corriente: El fondeo de pensiones altas calculadas sobre aportaciones infladas en el último quinquenio absorbía recursos cruciales que debían canalizarse a infraestructura médica, insumos y atención a derechohabientes.
  • Viabilidad institucional: La reforma representa un alivio financiero preventivo ante una crisis estructural que amenazaba la viabilidad de la seguridad social en el mediano y largo plazo.

Por Redaccion

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