El Imparcial.- La ComisiÃn Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) ha revelado datos clave que impactarÃn en el panorama de las pensiones en el paÃs.
SegÃn Julio CÃsar Cervantes Parra, titular de la Consar, hasta un 5.5% de todas las cuentas administradas por las Afores podrÃan ser transferidas al reciÃn propuesto Fondo de Pensiones para el Bienestar. Este traslado se fundamentarÃa en la aprobaciÃn de una reforma que permitirÃa financiar el fondo con los ahorros no reclamados por trabajadores de 70 aÃos o mÃs que ya no estÃn laboralmente activos.
Las cuentas inactivas, que representan el 0.4% de los recursos administrados por las Afores en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), tendrÃan un saldo promedio de 6,600 pesos, segÃn lo detallado por Cervantes Parra durante la conferencia matutina del presidente AndrÃs Manuel LÃpez Obrador.
Para garantizar la seguridad de los fondos, se establecerÃa un comità tÃcnico financiero en el que participarÃan diversas autoridades, incluyendo la SecretarÃa de Hacienda y CrÃdito PÃblico (SHCP), el Banco de MÃxico y la propia Consar.
El director del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), Carlos MartÃnez VelÃzquez, tambiÃn ha destacado que alrededor de 4,500 millones de pesos pertenecientes a 2.2 millones de cuentas inactivas podrÃan ser destinados al Fondo de Pensiones para el Bienestar.
Esta iniciativa, propuesta por el partido Morena, busca complementar las pensiones de los trabajadores que cotizan en el rÃgimen Afore y que ganan menos que el salario promedio registrado en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). AdemÃs de los recursAunque ha habido controversia en torno a la propuesta, el presidente LÃpez Obrador ha expresado su confianza en que la reforma sea aprobada antes del 1 de mayo, DÃa del Trabajo, como un gesto hacia los trabajadores mexicanos. Se enfatiza que la reforma no busca expropiar ni confiscar las Afores, sino garantizar el cuidado de los fondos no reclamados por ley.os de las cuentas inactivas, se financiarÃa con recursos fiscales y las utilidades esperadas de empresas estatales.
