Según reportes de Reuters, el mandatario afirmó que estos hechos rompen el acuerdo alcanzado recientemente para disminuir las tensiones en la región. A través de sus redes sociales, expresó que la acción representa un incumplimiento directo del pacto.
Trump también advirtió que, en caso de que Teherán no acepte las condiciones planteadas por Washington, podrían adoptarse medidas más severas dirigidas a su infraestructura. En ese sentido, aseguró que la propuesta estadounidense es “justa y razonable”, pero dejó claro que, de no prosperar, habría consecuencias.
El Estrecho de Ormuz vuelve a colocarse como el punto más delicado del conflicto, al ser una ruta clave para el tránsito de petróleo a nivel mundial.
A pesar de anuncios previos sobre su reapertura, la navegación en la zona continúa afectada: al menos dos embarcaciones reportaron ataques al aproximarse, Irán ha intensificado su presencia militar y algunas naves han recibido indicaciones de evitar el área.
Por su parte, el gobierno iraní sostiene que sus acciones responden a lo que considera incumplimientos por parte de Estados Unidos, incluyendo restricciones impuestas a sus puertos.
