Hermosillo, Sonora. Lunes 25 de mayo de 2026. En un pronunciamiento de profunda trascendencia histórica y moral para el catolicismo global, el Papa León XIV emitió una disculpa formal a nombre de la Iglesia Católica por el rol que desempeñó la institución en el comercio y la justificación histórica de la esclavitud, un acto que el Sumo Pontífice describió de manera categórica como una «herida abierta en la memoria cristiana».
Un reconocimiento de los errores del pasado Durante su alocución, el líder de la Santa Sede abordó de forma directa las omisiones y los respaldos teológicos o institucionales que, en siglos pasados, permitieron la deshumanización de millones de personas a través del sistema de trata humana. El Papa León XIV enfatizó que el evangelio exige una mirada honesta y humilde hacia la propia historia, reconociendo que las acciones del pasado contradijeron el mensaje medular de dignidad e igualdad humana que promueve el cristianismo.
Mensaje hacia la reconciliación y la justicia El Papa instó a las comunidades religiosas e instituciones globales a no ignorar las secuelas del racismo estructural y la marginación que persisten en la sociedad contemporánea como una herencia directa de la época colonial y la esclavitud. Señaló que pedir perdón es el primer paso indispensable para sanar la memoria histórica colectiva y avanzar de forma decidida hacia la construcción de una verdadera justicia social.
Líderes de opinión, defensores de los derechos humanos y diversas organizaciones internacionales han calificado el mensaje del Papa León XIV como un paso valiente y largamente esperado en los esfuerzos por la reconciliación y la reparación moral de los pueblos históricamente afectados.
