Tanto comercios como las propias autoridades de seguridad de los tres niveles de gobierno, deben reforzar sus estrategias para detener los robos en esos establecimientos, manifestà Martin Zalazar Zazueta.

El vicepresidente en Sonora de la FederaciÃn de CÃmaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Fecanaco), seÃalà que ante el aumento de reportes que se han generado en municipios como Hermosillo en relaciÃn con el llamado ârobo hormigaâ, es fundamental el redoblar los esfuerzos para detener esa incidencia negativa para la actividad empresarial.

âSabemos que a pesar de la vigilancia constante que comercios tienen en sus espacios, el robo hormiga sigue presente. Por eso, solicitamos que autoridades de seguridad de los tres Ãrdenes de gobierno puedan realizar nuevas estrategias o reforzar las ya existentes para que ademÃs de una mayor presencia de sus elementos con rondines constantes, se incida en la reducciÃn de personas que acuden a establecimientos a cometer pequeÃos robos, pero constantesâ, dijo.

AÃadiÃ, que es fundamental que los dueÃos de los comercios e incluso los mismos empleados, lleven a cabo las denuncias correspondientes en el caso de ser vÃctimas de algÃn robo y si es posible, hacer inversiones acordes a sus posibilidades para instalar cÃmaras de seguridad e incluso contratar seguridad privada.

Finalmente, el vicepresidente de Fecanaco Sonora reiterÃ, que como gremio empresarial hay la total disposiciÃn de cooperar con las autoridades a fin de reducir esa incidencia en el sector comercio, ya que el llamado ârobo hormigaâ, causa una reducciÃn de entre un 25 a un 30 por ciento de los ingresos de los negocios y hasta un 15 por ciento de sus inventarios.

âRegularmente quienes realizan este tipo de actos se roban objetos chicos y fÃciles de esconder, pero que al final de cuentas se suman al resto de la mercancÃa hurtada lo que termina en una gran pÃrdida para el negocio. Por eso es necesario desarrollar y fortalecer un protocolo de denuncia de delitos ante las autoridades correspondientes y mantener una polÃtica de tolerancia ceroâ, concluyÃ.

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