Hermosillo, Sonora. 27 de junio de 2026. En un paso legislativo orientado a sepultar la brecha económica de género y robustecer los derechos de la fuerza laboral, la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados aprobó un paquete de reformas a la Ley Federal del Trabajo (LFT). La modificación faculta y obliga a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), así como a las autoridades laborales locales, a ejecutar visitas de inspección directa en las empresas para auditar que se cumpla de forma irrestricta el principio de igualdad salarial entre mujeres y hombres.
Aunque la máxima constitucional de “a trabajo igual, salario igual” ya se encuentra formalmente plasmada en el marco jurídico mexicano, la Cámara Baja determinó que el reconocimiento en papel ha sido insuficiente para erradicar las disparidades en los ingresos. Por ello, la minuta introduce por primera vez un mecanismo punitivo y de supervisión en campo.
¿Qué cambia con esta reforma a la Ley Federal del Trabajo?
La iniciativa aprobada por los legisladores federales modifica de manera directa el artículo 86 de la Ley Federal del Trabajo, adicionando un segundo párrafo que endurece el marco de fiscalización patronal. El alcance técnico de la reforma desglosa las siguientes directrices obligatorias:
- Inspecciones obligatorias: Tanto la STPS a nivel federal como las secretarías del trabajo en las entidades federativas quedan obligadas a integrar en sus calendarios anuales visitas específicas de verificación de nóminas y tabuladores en los centros laborales.
- Criterios de equidad: Los inspectores cotejarán que ante un mismo puesto, con idéntica jornada laboral y bajo condiciones de eficiencia, rendimiento y experiencia equivalentes, la remuneración sea exactamente la misma para hombres y mujeres.
Cumplimiento de tratados internacionales
La Comisión dictaminadora subrayó que con la incorporación de estas auditorías salariales, el Estado mexicano alinea su legislación interna con diversos compromisos internacionales vigentes. Entre los instrumentos globales que fundamentan este mecanismo destacan el Convenio 100 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) —relativo a la igualdad de remuneración por mano de obra de igual valor— y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
Con el aval de este dictamen en comisiones, la reforma será turnada al Pleno de la Cámara de Diputados para su discusión y votación general, perfilando un escenario de mayor vigilancia corporativa y transparencia salarial para beneficio de millones de trabajadoras en todo el país durante este 2026.
