Hermosillo, Sonora. Viernes 11 de septiembre de 2026. La presencia de fauna silvestre en pleno corazón urbano de la capital sonorense volvió a llamar la atención pública tras la difusión de imágenes de una zorra gris (Urocyon cinereoargenteus) en el Cerro de la Campana. Al respecto, Francisco Javier Higuera Martínez, integrante del Colegio de Ecólogos del Estado de Sonora, señaló que la especie podría llevar al menos seis años utilizando este espacio natural como refugio y zona de forrajeo.

El especialista explicó que, aunque no existe confirmación científica de que se trate siempre del mismo individuo, hay registros en video de ejemplares similares en dicho montículo desde hace un lustro, lo que sustenta la viabilidad del entorno para albergar a esta fauna:

“Digamos que tiene un área lo suficientemente grande para un espécimen, quizá tenga una pareja, o quizá se comunique con los cerros de la Cementera que están atrás de Galerías, o tenga muchos años ahí”, expuso Higuera Martínez.

Hipótesis sobre su arribo y corredores naturales

El ecólogo indicó que la fauna de tamaño mediano suele concentrarse en la periferia y no en zonas consolidadas de la ciudad, donde predominan aves y mamíferos menores como ardillas. Para explicar cómo llegó al Cerro de la Campana, planteó dos vertientes:

  • Escape de cautiverio: Que el animal haya sido retenido de manera irregular en una vivienda desde cachorro y posteriormente lograra escapar o fuera liberado.
  • Desplazamiento nocturno: Que haya transitado por tierra durante la noche cruzando vialidades desde elevaciones cercanas, como el Cerro de la Cementera, o áreas riparias como el humedal de La Sauceda —donde en octubre de 2025 también se registró un avistamiento similar—.

Registros previos documentados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) dan cuenta de que en enero de 2025 se rescató y reintegró a su hábitat a otro ejemplar que se encontraba en la Universidad de Sonora.

Recomendaciones: no alimentar ni perturbar

La zorra gris es una especie nativa del desierto de Sonora, de dieta omnívora que subsiste de pequeños roedores, insectos, reptiles y frutos silvestres. Ante la posibilidad de que ciudadanos acudan al mirador a intentar observarla o fotografiarla, el especialista enfatizó las siguientes pautas:

  • No arrojar comida: El cerro cuenta con suficientes poblaciones naturales de roedores; brindarle alimento altera su conducta silvestre y la expone al contacto humano.
  • Observación a distancia: Evitar perseguirla, acorralarla o lanzarle objetos. La indicación prioritaria es permitir su tránsito libre y seguro dentro de su entorno natural.

Por Redaccion

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