Hermosillo, Sonora. Martes 23 de junio de 2026. Un aparatoso accidente ferroviario registrado la tarde de este lunes en el sector oriente de la capital sonorense dejó como saldo considerables pérdidas materiales, una persona lesionada y una intensa movilización por parte de los cuerpos de emergencia. El percance vial ocurrió luego de que un automóvil particular presuntamente intentara ganarle el paso a un tren de carga perteneciente a la empresa Ferromex.
El siniestro se notificó alrededor de las 13:00 horas sobre un camino de terracería que se ubica a un costado del bulevar De los Ganaderos, justo frente a una conocida fábrica de jabones de la zona industrial. En ese punto, la locomotora impactó de forma directa contra un vehículo tipo sedán, de la marca Nissan Altima, color guinda.
Unidad fue arrastrada 100 metros
De acuerdo con los primeros reportes e información recabada en el lugar de los hechos, el automovilista intentó cruzar las vías férreas de forma imprudente antes del arribo del convoy. Sin embargo, la velocidad y dimensiones de la pesada unidad impidieron maniobras de frenado inmediato, provocando que la máquina número 3327 del ferrocarril de carga colisionara y arrastrara al automóvil una distancia aproximada de 100 metros sobre las vías.
Testigos oculares que presenciaron la fuerza del impacto solicitaron el apoyo inmediato de las corporaciones de rescate a través de las líneas de emergencia, al percatarse de que el operador del vehículo ligero se encontraba herido y atrapado al interior del chasis siniestrado.
- Atención médica: Paramédicos de la Cruz Roja Mexicana acudieron de forma pronta al sitio para brindar los primeros auxilios al conductor afectado.
- Traslado hospitalario: Tras estabilizarlo en la escena, los rescatistas lo trasladaron a un hospital local para recibir atención médica especializada; de manera oficial, las autoridades de salud no han emitido un reporte definitivo sobre la gravedad o evolución de sus lesiones.
Transportaba materiales peligrosos; descartan fugas
El incidente generó preocupación inicial debido a la naturaleza de la carga que arrastraba el ferrocarril. El convoy transportaba, entre otros vagones, una cisterna con peróxido de hidrógeno y otra con amoníaco anhidro, ambos contenedores provistos con señalizaciones internacionales de materiales de riesgo debido a sus propiedades altamente corrosivas y el peligro químico que representan en caso de inhalación.
No obstante, elementos de Protección Civil y personal técnico de Ferromex descartaron de forma categórica la existencia de cualquier riesgo para la población civil o trabajadores del sector industrial. Tras una minuciosa inspección, las autoridades confirmaron que no se registraron fugas, fisuras ni daños estructurales en los contenedores del tren. Elementos de las corporaciones de seguridad pública realizaron las diligencias de ley para deslindar responsabilidades, manteniendo el área resguardada durante varias horas para el retiro de la unidad destrozada.
