Bogotá, Colombia; a 14 de abril de 2026. Tras años de debate y un crecimiento poblacional que parece no tener freno, el Gobierno de Colombia ha oficializado el inicio de un plan de manejo que incluye el sacrificio de hipopótamos descendientes de los ejemplares introducidos por el narcotraficante Pablo Escobar en la década de los 80. La medida responde a la declaratoria de la especie como «invasora», debido a su impacto devastador en el ecosistema del río Magdalena y el peligro latente que representan para las comunidades ribereñas.

Originalmente, Escobar importó cuatro ejemplares (un macho y tres hembras) para su zoológico privado en la Hacienda Nápoles. Tras su muerte en 1993, los animales quedaron a su suerte, encontrando en el clima colombiano un paraíso sin depredadores naturales, lo que disparó su población a más de 160 individuos. Las autoridades ambientales advierten que, si no se interviene ahora, la cifra podría alcanzar los mil ejemplares en la próxima década, desplazando a especies nativas como el manatí y alterando la calidad del agua de la región. El plan contempla el sacrificio ético, la esterilización y la translocación a otros países como medidas complementarias.

Por Redaccion

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