Hermosillo, Sonora. Viernes 12 de junio de 2026. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) confirmó formalmente el inicio del fenómeno climático global conocido como «El Niño». De acuerdo con el cuerpo de científicos y meteorólogos de la agencia, los modelos de proyección anticipan que este patrón se intensificará hacia los meses finales del año, con una alta probabilidad de alcanzar una magnitud histórica que supere los registros estadísticos documentados desde 1950.
Este patrón de origen natural se caracteriza por elevar drásticamente las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial central y oriental. Dicha alteración térmica genera un efecto dominó que desestabiliza los sistemas de vientos, los regímenes de precipitaciones y los ciclos climáticos a nivel mundial, sumándose de forma crítica al calentamiento generalizado del planeta derivado de la actividad industrial y la quema de combustibles fósiles.
“El Niño ya está aquí y podría ser un evento para los libros de historia”, advirtió de manera tajante la meteoróloga Haley Thiem mediante un informe audiovisual difundido por la NOAA.
Altas probabilidades de un impacto extremo
El último informe técnico emitido por el organismo internacional revela datos de consideración para la seguridad ambiental de las naciones:
- Probabilidad estadística: Existe un 63 por ciento de probabilidad de que se consolide un episodio de El Niño «muy fuerte» o extremo en el bloque comprendido entre los meses de noviembre y enero.
- Intensidad histórica: Dicho porcentaje posicionaría al actual evento entre los más intensos y destructivos registrados en los últimos 70 años.
Aunque cada ciclo presenta rasgos particulares, los antecedentes científicos asocian los eventos de gran magnitud con el desarrollo de sequías extremas en regiones clave como la Amazonia, Indonesia y Australia, así como severas alteraciones en los vientos monzones de la India y una modificación drástica en las pautas de lluvia de la franja tropical del planeta. Los expertos recordaron que el fenómeno ocurre comúnmente en periodos de dos a siete años y tiene una duración estimada de entre nueve y doce meses, liberando calor de forma gradual a la atmósfera incluso durante el año subsecuente a su disipación.
El factor del Cambio Climático
Organizaciones internacionales de la comunidad científica, entre ellas la Union of Concerned Scientists, alertaron que los efectos de «El Niño» se verán severamente magnificados por el cambio climático global inducido por los humanos. El especialista Marc Alessi explicó que esta fusión climatológica podría elevar “fácilmente” las temperaturas de la Tierra a niveles récord nunca antes documentados, traduciéndose en sequías e inundaciones más severas, olas de calor prolongadas y afectaciones directas a los ciclos de producción agrícola y la salud de los ecosistemas marinos.
Ante este panorama de riesgo, las agencias climatológicas hicieron un llamado enérgico a los gobiernos, sectores empresariales y a la sociedad civil para estrechar el monitoreo de alertas locales, diseñar planes de contingencia ante posibles escenarios de escasez de agua o alimentos, reforzar la infraestructura urbana y acelerar las políticas orientadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
