Resulta difícil imaginar los años noventa sin el rugido del Girl Power y el fenómeno global de las Spice Girls, pero la historia de la banda británica pudo haber sido completamente distinta. En sus inicios, el quinteto no se presentaba bajo el icónico nombre que las llevó a la fama mundial, sino bajo una identidad mucho más convencional.
Originalmente bautizadas como «Touch», Geri, Victoria, Mel B, Mel C y Emma sintieron rápidamente que dicho nombre no reflejaba la energía ni la actitud irreverente que querían proyectar sobre el escenario. Al considerar que la marca era demasiado «sosa» e impersonal, las integrantes decidieron tomar el control de su concepto, apostando por el nombre «Spice Girls», una elección que definiría el rumbo de la música pop de la época.
