Hermosillo, Sonora. Lunes 7 de septiembre de 2026. Durante el primer semestre de 2026, el delito de incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar —vinculado directamente con deudores alimentarios— se consolidó como la principal vulneración cometida en contra de la niñez y adolescencia en Sonora. De acuerdo con registros oficiales, este ilícito acumuló mil 100 víctimas entre enero y junio, cifra que representa el 52.6 por ciento del total de menores afectados por actos delictivos en la entidad.
Del universo de víctimas por abandono de obligaciones de sustento, 587 correspondieron a varones, 511 a mujeres y en dos casos no se especificó el sexo. Esta conducta encabezó la incidencia estatal por encima del abuso sexual (209 víctimas), lesiones (198), violencia familiar (188) y amenazas (100).
Radiografía de la violencia contra la infancia
En el balance general semestral, la entidad contabilizó a 2 mil 91 niñas, niños y adolescentes (de 0 a 17 años) víctimas de algún delito:
- Grupos etarios: El segmento de 0 a 12 años concentró la mayor incidencia con mil 222 casos (58.4%), mientras que 869 víctimas (41.6%) tenían entre 13 y 17 años.
- Distribución por género: El 52.9% de las víctimas totales correspondió al sexo femenino y el 46.9% al masculino.
- Municipios con mayor concentración: Diez municipios acumularon el 83.5% de los casos en Sonora, encabezados por Hermosillo (529), Cajeme (270), Nogales (242), San Luis Río Colorado (135) y Agua Prieta (132), figurando además Guaymas, Navojoa, Huatabampo, Caborca y Bácum.
Impacto emocional y desgaste estructural
Especialistas y organizaciones de la sociedad civil alertaron que los datos evidencian cómo las agresiones más recurrentes provienen del propio círculo parental. Michelle Lucero Barrón, directora de la Fundación Nueva Generación Sonora, remarcó que las separaciones no eximen las responsabilidades de cuidado integral:
“A veces, como parejas, las familias deciden una separación por el bienestar, pero eso no significa que los padres puedan abandonar su responsabilidad, y no solamente económica (…) sino también la parte emocional, de responsabilidad. Nos hace falta hablar también de la necesidad de que los padres estén presentes siendo ejemplo en la vida de las niñas y niños”, destacó.
Por su parte, especialistas en materia familiar como Aguirre Mada enfatizaron que la denuncia penal suele ser el último eslabón de un prolongado desgaste:
“Es algo gravísimo lo que está pasando porque, para que la mamá ya haya acudido a una instancia judicial a presentar una denuncia (…), es porque ya está cansada, tiene seguramente años en esa situación donde no hay los recursos necesarios para cubrir las necesidades mínimas (…) crecen desatendidos y no relacionados con esa figura masculina. Esa es la tragedia en la que está sumergido un gran número de niñas, niños y adolescentes”.
Propuestas de intervención integral
Frente a este escenario, la Fundación Nueva Generación Sonora planteó cinco ejes prioritarios de acción pública: fortalecimiento de la crianza y protección familiar; prevención de violencia y abuso sexual; atención a la violencia familiar y comunitaria; blindaje ante riesgos digitales y combate a la delincuencia organizada. Las medidas urgen a reforzar protocolos escolares, ampliar la atención psicológica y priorizar programas asistenciales en los municipios con mayor tasa delictiva en este 2026.
