The moon covers the sun during a total solar eclipse in Mazatlan, Mexico, Monday, April 8, 2024. (AP Photo/Fernando Llano)

Durante cuatro minutos, de las 11:07 a las 11:11 horas, pudo observarse la franja de totalidad del eclipse de Sol en el puerto de MazatlÃn. Diez o quince minutos antes, desde el escenario que se instalà en el Parque Ciudades Hermanas, un moderador se dirige a miles de personas que se dieron cita en la explanada. Al fondo, una pantalla gigante proyecta el en vivo que la NASA està transmitiendo desde la regiÃn.

La gente abarrota las aceras, se sienta en los camellones y es comÃn una imagen: cientos de observadores, casi formados orgÃnicamente, sosteniendo los filtros de protecciÃn y dirigiendo su mirada hacia el cielo.

Desde el altavoz, el moderador informa que faltan pocos minutos para la totalidad, mientras en la pantalla el Sol empieza en un estrecho halo o anillo blanco.

Minutos antes, tambiÃn, las gaviotas vuelan en cÃrculos y las nubes se arremolinan, estÃticas y desgarradas. En cuanto empieza la totalidad, las multitudes gritan, como en una especie de coro y se entusiasman. La pantalla muestra un minÃsculo, inexistente quizÃ, anillo blanco. Hay fervor en el ambiente, pluralidad, un paso casi intransitable en los cuatro puntos cardinales. Pero no hay emotividad ni llanto, quizà sÃlo cierto sobrerecogimiento.

Conforme las bocinas informan que falta menos tiempo para que acabe la franja del cien por ciento, las personas gritan en ese concierto dÃnde la vocalista es la piedra lunar. Cuatro minutos de noche antes del mediodÃa. Al terminar la totalidad, reaparece la pequeÃa marca de luz blanca. De reojo, entre los Ãrboles se siente ese minÃsculo destello del Sol con la fuerza de la Luna llena y su imagen de espejo pÃlido.

Termina, la gente agradece, y aunque aÃn falta alrededor de una hora para que el Sol vuelva por completo, hay quienes se van, muchos, que se desperdigan y dicen que ya acabà el eclipse.

TambiÃn, tras la totalidad, las gaviotas retoman su vuelo con una exactitud impresionante, bajo una estampa de un amanecer ficticio, el momento de la madrugada antes de que el horizonte se haga ocre y se encienda, bajo el cielo mÃs limpio que nadie haya visto.

Por Redaccion

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *