Hermosillo, Sonora. Lunes 13 de julio de 2026. Las familias que habitan en invasiones y asentamientos irregulares de la capital sonorense enfrentan un peligro crítico durante la actual temporada de tormentas. El Departamento de Bomberos de Hermosillo emitió un exhorto preventivo debido a que las conexiones eléctricas improvisadas y deficientes elevan de forma drástica la posibilidad de sufrir descargas, cortocircuitos e incendios residenciales.
Juan Francisco Matty Ortega, director de la corporación de rescate capitalina, puntualizó que si bien estos sectores operan bajo un riesgo constante, la acumulación de agua y los altos niveles de humedad propios de las precipitaciones entran en contacto directo con las líneas expuestas, detonando emergencias mayores. Ante escenarios de alta vulnerabilidad estructural, el funcionario recomendó a las familias evaluar el traslado temporal hacia hogares de familiares o conocidos que cuenten con espacios más seguros.
Factores de peligro identificados en la periferia
El desglose técnico de los peritajes del personal de bomberos detalla que el riesgo de siniestros se multiplica cuando el cableado se encuentra en contacto con materiales altamente combustibles como el cartón y la madera, base común en la edificación de estas viviendas.
Los principales factores de riesgo detectados en los monitoreos de las colonias son:
- Ubicación deficiente: Líneas de distribución a baja altura o cables derribados directamente sobre el suelo.
- Falta de aislamiento: Instalaciones enterradas sin recubrimiento protector o cables sobrepuestos en cercos metálicos y de alambre.
- Vulnerabilidad ambiental: Infraestructura improvisada totalmente expuesta al agua y a la humedad del temporal.
Amenaza latente para los cuerpos de rescate
El titular de Bomberos advirtió que las anomalías en el tendido eléctrico no solo ponen en peligro a los habitantes del sector y a los menores de edad, sino que representan una seria amenaza para el personal de emergencia que acude a dar respuesta a los llamados de auxilio. Los cables a baja altura dificultan y retrasan el libre ingreso de las unidades pesadas extintoras al interior de las colonias.
De igual forma, se enfatizó que las líneas de corriente que terminan sobre el suelo o en las cercas metálicas pueden permanecer completamente energizadas aun cuando parezcan dañadas o inoperativas. Esta condición representa un factor de riesgo mortal para bomberos, paramédicos, policías y para los propios vecinos que intenten intervenir de forma empírica en un siniestro.
