Hermosillo, Sonora. Lunes 28 de septiembre de 2026. La conocida popularmente como “Luna de Cosecha” no corresponde a un fenómeno astronómico atípico ni a una alteración visual del satélite natural, sino a una designación folclórica e histórica surgida en el siglo XVIII por agricultores en Norteamérica, explicó el astrofísico Alfredo Manríquez al detallar las referencias tradicionales que acompañan a cada plenilunio.

De acuerdo con el especialista, las comunidades agrícolas utilizaban almanaques impresos para bautizar las lunas llenas según los eventos climatológicos o biológicos de cada temporada del año. En el caso específico de septiembre, la designación alude a las jornadas nocturnas de recolección agrícola que facilitaba el brillo lunar antes de la llegada del invierno.

Nombres tradicionales y coincidencia astronómica con Saturno

El divulgador científico precisó que estas nomenclaturas culturales se han extendido a nivel global a través de medios digitales y plataformas sociales:

  • Ciclos de la naturaleza: De esta misma tradición derivaron otros nombres populares como la Luna de Lobo (en invierno), la Luna Rosa (durante la primavera) o la Luna de Gusano (asociada al periodo de deshielo).
  • Sin cambio físico: La Luna no cambia de color, forma ni naturaleza; se trata de una etiqueta agrícola tradicional y no de una categoría científica oficial.
  • Encuentro visual con Saturno: Para este año, la luna llena de septiembre presenta un atractivo astronómico real, al coincidir en fechas cercanas con Saturno situado visualmente en las inmediaciones del satélite.
  • Saturno en oposición: El planeta anillado se encuentra en su punto de oposición y en el tránsito más cercano a la Tierra, lo que facilitará su observación como un punto brillante y definido a simple vista o con telescopios aficionados en el cielo nocturno.

Por Redaccion

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