Ciudad de México. Jueves 5 de noviembre de 2026. La televisión y la comedia en México se vistieron de luto tras confirmarse el lamentable fallecimiento de la primera actriz y comediante María Alicia Delgado a la edad de 77 años, a consecuencia del cáncer contra el que luchaba, cerrando una trayectoria artística de más de cuatro décadas en los hogares mexicanos.
Egresada de las aulas de actuación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Delgado fue descubierta por el célebre productor Enrique Segoviano mientras iniciaba sus pasos en la televisión de provincia, marcando el despegue de una prolífica carrera en la pantalla chica.
De «El tesoro del saber» a mancuerna histórica con Eugenio Derbez
El talento y versatilidad de María Alicia Delgado quedaron grabados en diversas generaciones de televidentes a través de proyectos estelares:
- Primeros éxitos infantiles: Saltó al reconocimiento nacional con overol, sombrero de paja y coletas interpretando a «Marilú», la tierna nieta de Don Biblioteco en «El tesoro del saber» (1984), tras haber formado parte del elenco de «Odisea Burbujas» (1982).
- Consagración en «¡Anabel!»: A finales de los años ochenta se integró a la exitosa barra cómica de Televisa compartiendo créditos con Anabel Ferreira, Eugenio Derbez, Mario Bezares y Carlos Ignacio, donde consolidó entrañables personajes populares como «Yadhira Davilillo».
- La icónica «Alz»: Con Eugenio Derbez forjó una de las mancuernas cómicas más memorables de la comedia nacional al encarnar a «Alz», la abuelita esposa de «Heimer», faceta que más tarde complementó en emisiones como «Cero en Conducta» (como la abuela de Jorgito del Mazo Geis con Jorge Ortiz de Pinedo), «Festival del Humor» y «Humor es… los comediantes».
- Ejemplo de entrega de madre: En el ámbito personal, enfrentó con entereza el nacimiento prematuro de su único hijo, Rafael, en 1997, quien presentó complicaciones cardíacas y auditivas permanentes. Por él, la actriz se mantuvo incansable en los escenarios y sets de grabación hasta el final de sus días, dejando un legado imborrable de profesionalismo, simpatía y fortaleza humana.
