Miembros de la ONG Avaaz y refugiados ucranianos colocan osos de peluche y juguetes para niÃos en la Rotonda Schuman frente a las instituciones europeas en Bruselas.
Hoy se cumple un aÃo de la invasiÃn rusa de Ucrania, esa que el Kremlin negà reiteradamente aÃn cuando cientos de carros de combate estaban ya a las puertas de Ucrania.
Un aÃo despuÃs la situaciÃn ha dado un vuelco en todos los sentidos: la resistencia de la poblaciÃn ucraniana a dejarse pisotear por la Rusia imperial que vuelve a soÃar Vladimir Putin fue una de las sorpresas de esa guerra que apenas acababa de comenzar.
Esa resistencia es ya legendaria y eso que no ha pasado mÃs que un aÃo del comienzo de la invasiÃn. Allà se lucha con todas las armas al alcance de cualquiera que està en condiciones de plantar cara a los invasores por el procedimiento que sea.
La poblaciÃn ucraniana defiende encarnizadamente su modo de vida, sus tradiciones, su territorio y sus casas y no quiere bajo ningÃn concepto volver a someterse al imperio soviÃtico con el que sueÃa Putin.
La otra sorpresa para esta parte de la Europa occidental ha sido su presidente, VolodÃmir Zelenski. Cuando dijo âAquà estoyâ al comienzo de la invasiÃn nadie en esta parte de Europa pensà que resistirÃa al frente de su poblaciÃn y de su ejÃrcito de la manera en que lo ha hecho.
Su entereza le ha llevado a visitar los parlamentos de una decena de paÃses, el primero que hizo fue a los Estados Unidos donde ademÃs de intervenir en una sesiÃn conjunta del Congreso y del Senado estadounidense se entrevistà con el presidente Joe Biden para implementar la ayuda que ya le habÃa proporcionado la administraciÃn norteamericana.
âRusia no es el enemigo de Ucrania, sino de Europa, de Occidente y de la paz internacional en general. Es solo cuestiÃn de tiempo que ataquen de nuevo a otros aliados si no les paramos ahoraâ, advirtià Zelenski ante los congresistas y los senadores y prometià que sus fuerzas aguantarÃn el embate ruso sin quejarse âni rendirse jamÃsâ y asegurà con un cierto optimismo que âestÃn perfectamente capacitados para operar tanques y aviones estadounidensesâ. Eso no era enteramente cierto en aquel momento, pero sà lo estarÃn previo entrenamiento en los paÃses de la UniÃn.
Era la primera vez que Zelenski lanzaba ese mensaje en un Parlamento extranjero pero a continuaciÃn repitià esas salidas a casi todos los parlamentos de los 27 miembros de la UniÃn Europea, con un Ãnico mensaje: la supervivencia de Ucrania es la supervivencia del modo de vida de la UE. Si cae Ucrania, las posibilidades de que caiga Moldavia son enormes.
La posibilidad de Putin llegue hasta las fronteras de la UniÃn se acrecienta y se convierte asà en una amenaza para el continente.
Esta ha sido la razÃn del fortalecimiento de la OTAN, una organizaciÃn defensiva que estaba dando en los Ãltimos aÃos pruebas de bostezo. La convicciÃn errÃnea de que, caÃda la UniÃn SoviÃtica, Rusia se iba a convertir en un firme aliado de los principios democrÃticos ha lastrado la estrategia de la OTAN hasta la invasiÃn de Ucrania.
No hemos querido ver el prisma amenazador que venÃa no del mundo yihadista musulmÃn sino tambiÃn de la Europa antes soviÃtica
Y ahora se comprueba que las inversiones en Defensa de casi todos los paÃses son claramente insuficientes -no digamos ya de EspaÃa- para mantener alzada y salvaguardada la defensa de nuestro sistema de vida. Y ahora se llama a la industria armamentÃstica para que incremente la producciÃn de municiÃn porque nos estamos quedando sin las provisiones estratÃgicas para la defensa de nuestros respectivos paÃses.
Ha habido una falta de previsiÃn y una laxitud culpable en pensar que todo estaba hecho con nuestros pequeÃos logros y no hemos querido ver el prisma amenazador que venÃa no sÃlo del mundo yihadista musulmÃn sino tambiÃn de la Europa antes soviÃtica.
Y nos hemos ajusticiado con el gas ruso y con las empresas rusas y con la expansiÃn empresarial en Rusia, y el dinero ruso invertido en nuestros paÃses sin pensar que estÃbamos metiendo al enemigo en casa. Hemos pecado de una enorme ingenuidad o quizà de algo peor: de una falta de cautela que ha resultado ser suicida.
El Ãltimo gesto amenazador de Putin ha sido la suspensiÃn del tratado de desarme nuclear con Estados Unidos. No es probable que convierta esa amenaza en hechos porque sabe que en ese caso su propia destrucciÃn y la destrucciÃn de su paÃs estarÃa fuera de toda duda.
Zelenski ha sido en ese sentido providencial cuando ha llamado la atenciÃn sobre lo que supondrÃa una victoria de Rusia sobre Ucrania.
Por eso apoyamos ahora al paÃs de Zelenski cuando antes de eso la Europa comunitaria y los Estados Unidos no movieron un sÃlo dedo cuando Rusia invadià la penÃnsula de Crimea.
El presidente norteamericano, Joe Biden lo ha dicho desde Polonia, a donde ha acudido despuÃs de visitar a Zelenski en Kiev : ÂPutin ya no duda de la fuerza de nuestra coaliciÃn, pero sigue dudando de nuestra convicciÃnÂ.
Pero ahora que ya hemos visto abiertas las fauces del lobo imperialista que se encarna en Vladimir Putin luchamos junto a Ucrania para impedir su victoria.
