RamÃn Alfonso Sallard

La similitud de lo que sucede actualmente con lo ocurrido en la dÃcada de los aÃos 30 del siglo pasado es asombrosa. En aquella Ãpoca el derecho internacional, al igual que las instituciones construidas al tÃrmino de la Primera Guerra Mundial, fueron demolidas golpe a golpe por Hitler, pero tambiÃn por la acciÃn u omisiÃn de quienes las diseÃaron. En el presente, el desmoronamiento institucional es todavÃa peor. La podemos observar en tiempo real.

ÂCÃmo es posible, por ejemplo, que el Consejo de Seguridad de la ONU condene al paÃs agredido, IrÃ, por defenderse de sus agresores, y ni siquiera aluda al asesinato de mÃs de 100 niÃas âse desconoce el nÃmero exactoâde entre 7 y 12 aÃos en una escuela de ese paÃs, perpetrado por Estados Unidos? ÂCÃmo reponerse de una acciÃn tan indigna? La ONU està liquidada.

La devastaciÃn del conjunto de instituciones surgidas de la Segunda Guerra Mundial tiene dos jefes de Estado como principales protagonistas: Donald Trump y BenjamÃn Netanyahu. El primero es un criminal convicto, sentenciado por un jurado popular de su paÃs, por 34 delitos de Ãndole sexuales y/o relacionados. El segundo tiene orden de aprehensiÃn de la Corte Penal Internacional por crÃmenes de guerra y delitos de lesa humanidad cometidos en la franja de Gaza, Palestina.

Para entender mejor lo que està sucediendo, es necesario retroceder un poco. El siglo XIX se caracterizà por la arbitrariedad de las potencias y su ambiciÃn colonial, lo cual fue proyectado en los textos de derecho internacional con una marcada tendencia a favor de los imperios europeos, a los que se les reconocÃa el carÃcter de ânaciones civilizadasâ.

La Primera Guerra Mundial dejà millones de muertos y recompuso el mapa europeo. Al finalizar la conflagraciÃn, y a partir del Tratado de Versalles, se creà la Sociedad de Naciones (1919). Pero este organismo fue incapaz de âpromover la cooperaciÃn internacional y alcanzar la paz y seguridadâ, como era su intenciÃn.

Durante la primera mitad del siglo XX, las relaciones internacionales se limitaban a prevenir, gestionar o dirimir conflictos de poder; eran la herramienta para la guerra o la paz y reconocÃan a los Estados como Ãnicos actores. Ãstos, a su vez, se escudaban en el concepto de soberanÃa y anteponÃan sus reglas internas a los desafÃos del exterior. La segunda mitad, en cambio, se caracterizà por la construcciÃn de un derecho internacional basado en la protecciÃn de los individuos, no en las relaciones entre los Estados.

Y es que la Segunda Guerra Mundial fue todavÃa mÃs atroz que la Primera. AsÃ, al nuevo organismo creado en 1945 (ONU), de mayor alcance que su antecesor, siguià la DeclaraciÃn Universal de los Derechos Humanos (ParÃs, 10 de diciembre de 1948), reconocida y aceptada internacionalmente como catÃlogo universal de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. Hoy, sin embargo, todo el entramado legal e institucional de la posguerra ha quedado hecho aÃicos. Trump y Netanyahu han regresado al mundo al Estado de Naturaleza descrito por Hobbes.

El caos generado por ambos personajes ha tenido tambiÃn repercusiones internas graves en los dos paÃses. No solamente han padecido la respuesta militar contundente de agredido, que no esperaban, sino que tambiÃn los ha despojado de apoyos fundamentales para continuar la guerra contra IrÃn, la antigua Persia, cuya civilizaciÃn data de mÃs de 5 mil aÃos.
El martes 17 de octubre, por ejemplo, el director del Centro Nacional de Contraterrorismo estadunidense (CNTC), Joe Kent, renuncià a su cargo argumentando objeciÃn de conciencia, pues IrÃn no representaba âninguna amenaza inminente para nuestra naciÃn, y està claro que iniciamos esta guerra debido a la presiÃn de Israel y su poderoso lobby estadunidenseâ.

El otrora furibundo partidario de Trump, integrante de su movimiento MAGA (acrÃnimo de Make America Great Again) planteÃ, sin decirlo explÃcitamente, una duda cada vez mÃs extendida en Estados Unidos y en el mundo entero: ÂquiÃn està realmente al mando? ÂTrump o Netanyahu?

Un sector mayoritario de estadounidenses âincluidos antiguos partidarios de Trump– se preguntan cada vez mÃs alarmados: ÂTan graves son los archivos Epstein, o la informaciÃn en poder de la inteligencia israelÃ, como para someter y extorsionar al presidente de EU, que fue llevado al baile por Netanyahu? ÂO Trump es, simplemente, un imbÃcil con poder que juega a la guerra sin medir las consecuencias?

Por Redaccion

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *