Hermosillo, Sonora. Lunes 14 de septiembre de 2026. En contraste con las recientes directrices emitidas desde la Casa Blanca para revisar y potencialmente reducir la protección ambiental del lobo gris y el lobo mexicano (Canis lupus baileyi), el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), ratificó su compromiso irrestricto con el Programa Binacional de Recuperación de la especie, consolidando hitos históricos de reproducción silvestre y reintroducción en el norte del país.
La postura nacional surge luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara el pasado 4 de septiembre la orden ejecutiva «Supporting America’s Ranchers», la cual instruye al secretario del Interior, Doug Burgum, a determinar en un plazo de 90 días si las poblaciones de lobos cumplen los criterios para ser excluidas de la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA) o rebajar su estatus de salvaguarda, respondiendo a presiones de asociaciones ganaderas estadounidenses.
La alerta de la comunidad científica y ambiental
Organizaciones conservacionistas han manifestado honda preocupación ante la iniciativa de Washington, advirtiendo que flexibilizar la protección legal del cánido facilitaría cacerías y acciones letales contra ejemplares catalogados como depredadores de ganado. Esta medida pondría en riesgo severo más de cuatro décadas de cooperación binacional para rescatar a un depredador tope que fue erradicado del territorio estadounidense en los años setenta y declarado extinto en vida libre en México hacia la década de 1980.
De acuerdo con la actualización del Plan de Recuperación de 2017, la meta científica para alcanzar una población viable y autosuficiente establece sostener al menos 320 individuos en vida silvestre en Estados Unidos y 200 ejemplares en territorio mexicano, meta que podría fracturarse ante un retroceso normativo en el vecino país.
Logros tangibles y reintroducción en Durango
Lejos de frenar los trabajos, la Conanp reportó avances cruciales en territorio nacional dentro del marco del Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE):
- Nacimientos silvestres: Entre 2024 y 2026 se documentó el alumbramiento exitoso de dos camadas en vida libre con un total de cuatro cachorros.
- Retorno histórico a la Sierra Madre: En marzo de 2026 se concretó la reintroducción de ejemplares en los bosques de la Sierra Madre Occidental, en el estado de Durango, marcando el regreso de la especie a su hábitat natural tras más de 50 años de ausencia y restableciendo el equilibrio ecológico en las cadenas tróficas locales.
Coexistencia y corredores biológicos hacia finales de 2026
Para blindar la viabilidad de la especie y mitigar la interacción negativa con actividades agropecuarias, la Conanp y la Dirección General de Vida Silvestre (DGVS) alistan para finales de este 2026 el arranque del proyecto “Del conflicto a la coexistencia, salvaguardando corredores de vida silvestre en México para el desarrollo sostenible”.
Dicha iniciativa implementará medidas técnicas y compensatorias para fomentar la coexistencia pacífica entre el ser humano y los tres grandes carnívoros del territorio nacional: el lobo mexicano (Canis lupus baileyi), el oso negro (Ursus americanus) y el jaguar (Panthera onca), priorizando la conectividad ecológica y el bienestar comunitario.
