Nueva York, EE. UU. Sábado 18 de julio de 2026. Una densa columna de humo procedente de los incendios forestales que afectan al territorio de Canadá volvió a desplazarse sobre el noreste de los Estados Unidos durante la jornada de este jueves. El fenómeno meteorológico generó un rápido deterioro en los indicadores de la calidad del aire en metrópolis de alta densidad demográfica como Nueva York, Filadelfia, Detroit y Chicago, obligando a los organismos de salud a emitir alertas sanitarias para millones de residentes.
Los reportes de las agencias ambientales detallaron que actualmente se contabilizan más de 800 incendios forestales activos en diversas regiones canadienses. La propagación y persistencia de las llamas se han visto intensificadas por una severa ola de calor estival, cuyas altas presiones mantienen las partículas de humo atrapadas en capas bajas de la atmósfera, facilitando su flujo masivo hacia la cuenca de los Grandes Lagos y el litoral de la costa este estadounidense.
Afectaciones visuales y antecedentes de contingencia
En la ciudad de Nueva York, las concentraciones de partículas suspendidas provocaron que el cielo adquiriera una tonalidad amarillenta y opaca. Las condiciones atmosféricas registradas este jueves recordaron los escenarios de contingencia ambiental documentados durante el año 2023, periodo en el que las emisiones de los siniestros forestales del país vecino provocaron una de las peores crisis históricas en materia de pureza del aire para los habitantes de la Gran Manzana.
Las autoridades de control ambiental de los Estados Unidos exhortaron a la población vulnerable (infantes, adultos mayores y personas con padecimientos respiratorios crónicos) a limitar las actividades físicas al aire libre, utilizar mascarillas de protección biológica en espacios públicos y mantenerse atentos a las actualizaciones de los índices de contaminación urbana mientras prevalezcan las corrientes de aire provenientes del norte.
