Las cosas por su nombre
Por RamÃn Alfonso Sallard
Diversos analistas polÃticos, incluso acadÃmicos que colaboran en medios, utilizan indistintamente los tÃrminos âizquierdaâ y âprogresismoâ como si fueran sinÃnimos. Pero no lo son. Conceptualmente hablando, existen diferencias profundas entre una opciÃn polÃtica y otra.
Estas dos corrientes disputaron la candidatura presidencial de la 4T, y durante la campaÃa interna mostraron claramente sus diferentes nociones de paÃs. Claudia se anclà a la izquierda, en tanto que Marcelo ofrecià un talante progresista, que suele atraer a los segmentos de derecha mÃs liberales.
En la Ciudad de MÃxico, por ejemplo, los Ãnicos gobiernos de izquierda han sido los de AMLO-Encinas y Claudia-MartÃ. En ambos casos, los interinos mantuvieron la lÃnea polÃtica. El gobierno de CuauhtÃmoc-Rosario y el de Marcelo, en cambio, se quedaron en el progresismo. Mancera no està en esa lista, pues muy pronto se revelà como un derechista inescrupuloso y frÃvolo. âManceritaâ, le dicen, para dimensionar su estatura polÃtica.
Clara Brugada està aÃn mÃs a la izquierda. Es una lÃder social que emergià del movimiento urbano popular. En lugar de optar por el anÃlisis contemplativo desde un cubÃculo, asumià con entusiasmo la filosofÃa de la praxis. Por eso se fue a vivir de joven, siendo todavÃa estudiante de economÃa, a una de las colonias mÃs marginadas de Iztapalapa. Y desde ahà ha hecho toda su carrera polÃtica.
Las izquierdas, en general, buscan transformar el sistema capitalista de manera estructural, a fin de lograr la justicia social y econÃmica. Algunas izquierdas hacen Ãnfasis, igualmente, en la libertad y en la fraternidad. Otras no. Pero el tema de la igualdad es lo que identifica a todas las izquierdas.
El progresismo no pretende cambiar el sistema capitalista, sino avanzar de manera gradual en determinadas libertades individuales y colectivas, pero sin combatir frontalmente la desigualdad estructural.
Las izquierdas enfatizan la protecciÃn del Estado a minorÃas y grupos marginales. La prioridad del progresismo son los derechos civiles y polÃticos de las personas. En esto Ãltimo coinciden con algunos segmentos de derechas, pero se diferencian de otros en temas morales. El progresismo respalda el libre desarrollo de la personalidad, al igual que las izquierdas, mientras que la derecha mÃs conservadora rechaza el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo y niega la diversidad sexual, entre otros aspectos.
Para las izquierdas tienen mayor importancia todas aquellas polÃticas que hacen iguales a los seres humanos. Las izquierdas postulan que la sociedad debe trabajar en conjunto para el bien comÃn, y no solo para el beneficio de unos pocos. El progresismo, a su vez, defiende prioritariamente libertades y garantÃas individuales como la libertad de expresiÃn, de asociaciÃn, de religiÃn y el derecho al voto, entre otras.
Las izquierdas plantean la lucha contra la opresiÃn y la desigualdad como un todo, mientras que el progresismo opta, estratÃgicamente, por la segmentaciÃn de los movimientos sociales. AsÃ, el reconocimiento de derechos de minorÃas que postula el progresismo es aceptado por el statu quo, porque no modifica las estructuras de desigualdad.
Las izquierdas pugnan por derechos universales, es decir, para todos; el progresismo prefiere los programas sociales temporales, sectorizados y condicionados a resultados. Las izquierdas reconocen los derechos individuales, pero asume como prioritario el interÃs social. El progresismo es generalmente mÃs receptivo a temas como el medio ambiente, el cambio climÃtico y las energÃas renovables, aun cuando estos problemas se aborden desde âsoluciones creativasâ que suelen presentarse como âserviciosâ en los que el capital privado tiene preferencia sobre la regulaciÃn del Estado.
La postura igualitaria de las izquierdas no significa que los seres humanos seamos iguales en todo. Hay aspectos que nos hacen tambiÃn diferentes. El principio de igualdad y no discriminaciÃn, que izquierdas y progresismo comparten, recomienda a las autoridades adoptar ajustes razonables para lograr una igualdad sustantiva y no meramente formal entre las personas.
Sin embargo, el progresismo, al igual que las derechas, prioriza las libertades individuales sobre los derechos econÃmicos, sociales y culturales, de carÃcter colectivo, que requieren de la intervenciÃn del Estado. Las izquierdas, en suma, enfocan su atenciÃn en remover los obstÃculos que convierten a las personas en desiguales. El progresismo cree y defiende la meritocracia.
