RamÃn Alfonso Sallard
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Raymundo Riva Palacio, como se demostrà con datos duros en la columna de ayer, durante el periodo que abarca del 1 de octubre de 2024 al 25 de marzo de 2026 ha elaborado sus columnas con base en fuentes confidenciales y/o anÃnimas (75.3%). Entre las fuentes confidenciales cita especÃficamente a diversas agencias y dependencias estadounidenses como DEA, CIA o Departamento de Estado (35%). El problema es que este mÃtodo de decodificaciÃn del poder resulta extremadamente fallido (55%) y, no obstante, las rectificaciones explÃcitas del autor representan apenas el 1.8% del total de sus textos. Ese es el origen objetivo de su enorme desprestigio actual.
Desde luego, las maÃaneras presidenciales han evidenciado de manera consistente los errores factuales y las predicciones rotundamente fallidas del periodista. TambiÃn es cierto que el impacto y la penetraciÃn de este foro ha contribuido al descrÃdito de Riva Palacio, pero no es el origen, sino la consecuencia de su mala praxis profesional, ajena por completo a la deontologÃa del periodismo.
Como mÃs de la mitad de sus columnas son indefendibles, lo que ha hecho el autor de âEstrictamente personalâ es cuestionar mediÃtica y legalmente la legitimidad, legalidad y constitucionalidad de ese espacio para debatir, responder y/o desmentir al periodista en particular y al gremio periodÃstico en general. Es decir, desconocido el derecho constitucional de rÃplica, apelando a una cuestiÃn de asimetrÃa de poder. Es un planteamiento jurÃdicamente relevante, pero omite el reconocimiento del problema originario: la mala praxis profesional.
El porcentaje de aciertos comprobables de Riva Palacio, donde la predicciÃn o exclusiva del columnista se materializÃ, es crÃticamente bajo frente al volumen de afirmaciones categÃricas basadas en «fuentes de alto nivel» que resultaron falaces. Es amplio el catÃlogo de errores notables y sesgos, pero su contenido se puede dividir principalmente en tres grandes grupos:
1) Falsa premisa de cogobierno: Insistencia reiterada en que AMLO ejerce poder ejecutivo directo desde Palenque, contradiciendo decretos y decisiones unilaterales observables de Sheinbaum. 2) Inminencia de arrestos (DEA): Predicciones fallidas sobre capturas de altos exfuncionarios en los primeros 100 dÃas de gobierno. Y 3) Rupturas del Gabinete: PronÃsticos semanales de renuncias en secretarÃas clave (GobernaciÃn, Seguridad) que no se concretaron en las fechas estipuladas.
Para ilustrar de mejor manera el problema de origen que ha destruido casi por completo la reputaciÃn de Raymundo Riva Palacio, comparto el siguiente:
Cuadro de Hallazgos y Frecuencias (Oct 2024 – Mar 2026)
| MÃtrica de AnÃlisis | Cantidad | Porcentaje del Total |
| Total de Columnas Publicadas | 385 | 100% |
| Dependencia de Fuentes Confidenciales/AnÃnimas | 290 | 75.3% |
| Citas explÃcitas a «Fuentes Estadounidenses» (DEA, CIA, Estado) | 135 | 35.0% |
| Aciertos comprobables post-publicaciÃn | 88 | 22.8% |
| Errores factuales o predicciones rotundamente fallidas | 212 | 55.0% |
| Sin resoluciÃn temporal / OpiniÃn pura | 85 | 22.2% |
| Rectificaciones explÃcitas del autor | 7 | 1.8% |
Por otro lado, en el discurso de Raymundo Riva Palacio, segÃn la clasificaciÃn cualitativa del lenguaje utilizado, domina ampliamente el tono alarmista (231 columnas) o totalmente especulativo (38). Este tipo de lenguaje, que sustituye el rigor analÃtico por predicciones catastrofistas casi diarias, està presente en 269 de 385 columnas totales escritas en el periodo analizado, lo cual representa un 69.8% de su labor presuntamente periodÃstica.
Riva Palacio ha incrementado tambiÃn el uso de adjetivos calificativos, sobre todo contra AndrÃs Manuel LÃpez Obrador, como quedà claro en mi columna de ayer, aunque en su mayorÃa son de carÃcter retroactivo, que no fueron pronunciados cuando el tabasqueÃo se desempeÃaba como presidente de la RepÃblica. Por ejemplo: âcanallaâ y âmiserableâ.
De igual forma, ayer quedà claro que el origen del conflicto data de marzo de 2004, cuando estallaron los videoescÃndalos. AMLO denuncià correctamente un complot, confirmado despuÃs por Ahumada, Collado y la propia evidencia. Riva Palacio, por su parte, negà o minimizà la conspiraciÃn mientras era empleado de Ahumada.
En 2004, los videoescÃndalos evidenciaron presuntos actos de corrupciÃn de polÃticos y funcionarios cercanos a LÃpez Obrador, entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, con el propÃsito de impedir que se presentara como candidato presidencial de izquierda en 2006. Como es sabido, el objetivo que los conspiradores se frustrÃ, a pesar de que materializaron el desafuero âinstrumento legal que siguià a la ofensiva mediÃtica–, porque la enorme movilizaciÃn social obligà al presiden te Fox a retirar los cargos. AdemÃs, todos los involucrados en los videoescÃndalos fueron absueltos (Renà Bejarano, Carlos Ãmaz) u obtuvieron amparo por insuficiencia de pruebas (Gustavo Ponce).
Desde aquella Ãpoca, AMLO seÃalà a Riva Palacio como integrante de la âmafia del poderâ a la que Ãl combatÃa y cuyas agresiones padecÃa constantemente. Estos seÃalamientos adquirieron mayor relevancia cuando LÃpez Obrador tomà posesiÃn de la Presidencia de la RepÃblica porque empezaron a ser formulados en su conferencia de prensa maÃanera. AsÃ, en julio de 2023, el columnista fue seÃalado por Elizabeth GarcÃa Vilchis, conductora de la secciÃn âQuiÃn es quiÃn en las mentiras de la semanaâ como âel pinocho de la semanaâ tras publicar un presunto operativo de la Guardia Nacional en la Universidad de las AmÃricas de Cholula. La informaciÃn resultà falsa. Aunque el periodista reconocià que su fuente se habÃa equivocado, no borrà los mensajes originales lo cual dio lugar al calificativo ya seÃalado.
En la misma conferencia, GarcÃa Vilchis revelà que Riva Palacio habÃa cobrado mÃs de 31 millones de pesos durante el sexenio de PeÃa Nieto y que habÃa sido âasesor de Salinas para noticiasâ. El periodista negà ambas afirmaciones. Previamente, en 2019, AMLO se habÃa referido a Riva Palacio como âcretino desfachatadoâ durante una de sus maÃaneras. Fue este el detonante inicial del conflicto legal que se prolongà el resto del sexenio. El primer paso del columnista fue promover una queja ante la CNDH, pero el recurso no prosperÃ.
DespuÃs del calificativo de Pinocho, Riva Palacio presentà una demanda de amparo indirecto en contra de LÃpez Obrador y GarcÃa Vilchis (expediente 1369/2023) ante el Juzgado Sexto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de MÃxico. La sentencia fue favorable al periodista en primera instancia y adquirià carÃcter definitivo en diciembre de 2024, cuando el VigÃsimo Tribunal Colegiado resolvià el amparo en revisiÃn 135/2024.
Sin embargo, desde enero de 2024, el juzgado federal habÃa otorgado suspensiÃn al periodista para que AMLO y GarcÃa Vilchis no lo mencionaran, de manera alguna, en las maÃaneras. Los argumentos de Riva Palacio que el Poder Judicial Federal avalà fue que la aludida secciÃn habÃa sido creada verbalmente, sin fundamento legal, y que operaba como instrumento de estigmatizaciÃn. Para el columnista los seÃalamientos violaban su derecho al honor, a la vida privada, al resguardo de sus datos personales y a su libertad de prensa, pues âel Estado no puede castigar a periodistas por ejercer su profesiÃnâ. SegÃn Ãl, la consecuencia material del conflicto era que habÃa dejado de andar en Metro y en el Centro HistÃrico âpor riesgo de agresiÃnâ, ya que los seÃalamientos presidenciales generaron âun efecto intimidatorio realâ.
Riva Palacio aprovechà el impedimento legal que el PJF le otorgà para no ser mencionado en la maÃanera, y a partir de entonces publicà un conjunto de columnas calumniosas en contra del presidente, de sus hijos y hermanos, de diversos funcionarios federales y, sobre todo, en contra de la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, quien ya entonces encabezaba las encuestas de popularidad para suceder a LÃpez Obrador.
Para ejemplificar el golpeteo mediÃtico perpetrado por Riva Palacio en ese lapso, baste seÃalar un caso que, a la postre, se comprobà como una fabricaciÃn urdida por la DEA, similar a otras registradas paÃses con gobiernos progresistas, para influir en los resultados electorales. En su momento, el columnista dio cobertura y amplificaciÃn a las âinvestigaciones internacionalesâ que vinculaban a AMLO con presunto financiamiento del CÃrtel de Sinaloa (reportajes de DW, ProPublica, InSight Crime y Anabel HernÃndez) a sus actividades polÃticas. En mayo 2024, Riva Palacio afirmà que âEstados Unidos tiene detectadas transferencias de dinero de CuliacÃn al entorno presidencialâ y que esto âpudiera servir como evidencia en un eventual casoâ ante tribunales estadounidenses.
La agresiÃn sin respuesta que Riva Palacio desplegà contra la 4T en tÃrminos genÃricos, y contra AMLO en lo particular, ya no pudo sostenerse a partir de que Claudia Sheinbaum tomà posesiÃn de la Presidencia de la RepÃblica, el 1 de octubre de 2024. ÂPor quà razÃn? Porque el amparo solamente lo protegÃa para no ser mencionado por AMLO y GarcÃa Vilchis en aquellas maÃaneras. Pero las conferencias de prensa cambiaron de nombre, al igual que la secciÃn QuiÃn es quiÃn en las mentiras de la semana. AdemÃs, la presidenta es Claudia Sheinbaum, no AMLO.
Asà las cosas, los seÃalamientos que haga la presidenta en contra de Riva Palacio en sus conferencias de prensa maÃaneras, tendrÃan que ser combatidas de nuevo por el columnista mediante una nueva demanda de amparo, ya que la autoridad es otra y, consecuentemente, los actos de autoridad son tambiÃn distintos. En otras palabras, ya no puede calumniar o injuriar impunemente, como lo hizo durante el periodo que el PJF le otorgà fuero especial. Hoy si hay rÃplica. De hecho, Sheinbaum suele ser mÃs contundente y precisa que su antecesor. He ahà la creciente rabia del columnista, cada vez mÃs descontrolada.
