El turismo a las Islas MarÃas, inauguradas como centro vacacional en diciembre de 2022, no fluye.
De los 20 mil 800 turistas que podrÃan recibir en un aÃo, sÃlo llegaron a 5 mil 346 en 2023, su aÃo mÃs exitoso.
En 2024, los visitantes bajaron a 4 mil 124, segÃn datos de TurÃstica Integral Islas MarÃas (Turiimar), entidad creada por la SecretarÃa de Marina, y los ferrys, que costaron 6.3 millones de pesos cada uno, y que salÃan los fines de semana de San Blas, Nayarit, y MazatlÃn, Sinaloa, ahora sÃlo se turnan cada semana de cada puerto.
AdemÃs, se redujo de cuatro a tres dÃas la estancia y subià el precio, a cerca de mil pesos por persona, en paquetes con todo incluido en hasta 9 mil 200 por pasaje en clase turista.
Elementos de la Marina aceptan que a veces no se reÃnen los 30 turistas necesarios para que el ferry zarpe y que, fuera de la temporada vacacional, viajan menos de 80 por transbordador, en promedio.
âEl mÃnimo de pasajeros es de 30 y a veces han llegado con 20 y a veces se suspendenâ, admitià el viernes pasado un marino.
Entre septiembre y octubre de 2023, los huracanes obligaron a suspender los viajes, por lo que apenas registraron 38 y 48 turistas los fines de semana. En los mismos meses del aÃo pasado, no llegà ninguno.
Durante la semana, las Islas MarÃas se quedan mÃs vacÃas que cuando fueron penal de mÃxima seguridad, con 659 presos en su Ãltima etapa.
Antes de su cierre como penal, ordenado en 2019 por el ex Presidente AndrÃs Manuel LÃpez Obrador, el costo de su mantenimiento anual era de 727.1 millones de pesos.
Tras su conversiÃn al turismo se requirià una inversiÃn de mil 680 millones de pesos.
El fin de semana pasado, el ferry de San Blas hizo las cinco horas de la ruta de MazatlÃn, pues el de este puerto està en reparaciÃn.
A bordo, se venden tortas de pierna en 65 pesos, cafà soluble en 35 y whisky en 140, sin ticket ni factura, aunque son los mejores alimentos de la embarcaciÃn.
Los marinos admiten que los servicios no bastan para atender a mÃs de 200 personas. El viernes 11 de abril, el ferry llegà con 114 asientos ocupados de los 200 disponibles, y los visitantes fueron divididos en dos grupos para entrar al comedor y rÃpidamente se agotà la primera tanda de comida, agua y cafÃ.
Pese a las condiciones, a las Islas MarÃas llegan pensionados y jubilados, la mayorÃa; o familiares de antiguos presos, que van y vuelven emocionados.
SegÃn testimonios de empleados, ya se trabaja en la ampliaciÃn del restaurante.
El fin de semana se abrià un centro recreativo de playa y esperan que pronto se incorpore otro ferry desde Boca de Chila, en Nayarit.
