Hermosillo, Sonora. Lunes 25 de mayo de 2026. Como un referente consolidado en movilidad sustentable y vanguardia tecnológica dentro del Plan Sonora de Energías Sostenibles, la primera electrolinera pública del estado cumplió su primer año de operaciones registrando un total de 12 mil 400 recargas eléctricas, informó el gobernador Alfonso Durazo Montaño.
A 12 meses de su inauguración en mayo de 2025, el proyecto de infraestructura ha demostrado un crecimiento sostenido en su uso, acumulando un ahorro económico superior a los 6 millones de pesos en favor de las familias usuarias y logrando mitigar el impacto ambiental al evitar la emisión de 483 toneladas de dióxido de carbono ($CO_2$) a la atmósfera.
Capacidad tecnológica y servicio al transporte público
La estación de recarga, que requirió una inversión aproximada de 19.4 millones de pesos, se encuentra ubicada estratégicamente en Hermosillo a un costado del Centro de Gobierno. El complejo está equipado con una subestación eléctrica propia, tecnología avanzada de gestión energética y cinco cargadores rápidos dobles que le confieren la capacidad operativa de atender hasta a 160 vehículos particulares por día.
Adicionalmente, el diseño del proyecto cumple con una función dual de orden comunitario: durante los horarios nocturnos, las instalaciones poseen la capacidad técnica para abastecer simultáneamente a 21 unidades de transporte público eléctrico. Esto permite apuntalar la flotilla de autobuses ecológicos que circulan en las rutas de la capital sonorense.
Requisitos para acceder al servicio gratuito
La electrolinera pionera en el país opera en un horario de lunes a viernes, de 8:00 de la mañana a 3:00 de la tarde. Para hacer uso de los cargadores rápidos, el Instituto de Movilidad y Transporte del Estado de Sonora (Imtesonora) mantiene como requisito obligatorio que los usuarios efectúen un registro previo en su plataforma digital oficial, presentando los siguientes documentos vigentes:
- Licencia de conducir.
- Tarjeta de circulación de la unidad eléctrica.
Con estos indicadores al cierre de su primer año, el modelo público de transición energética estatal se posiciona como una de las políticas públicas de sustentabilidad con mejores resultados cuantificables en beneficio directo de la población y el entorno urbano.



