Las cosas por su nombre

Por RamÃn Alfonso Sallard

El 15 de junio de 2020 se publicà en el periÃdico Reforma un desplegado firmado por los mÃs connotados intelectuales al servicio del antiguo rÃgimen titulado: âContra la deriva autoritaria y por la defensa de la democraciaâ. Tres aÃos y nueve meses despuÃs, la mayorÃa de los abajo firmantes han abdicado, en los dichos y en los hechos, de aquel panegÃrico sobre cultura democrÃtica.

Uno de ellos, Jorge G. CastaÃeda, llamà esta semana a âla guerra sucia en serioâ en contra de Claudia Sheinbaum, a fin de evitar la continuidad de la izquierda en el gobierno; otro, HÃctor Aguilar CamÃn, insiste en calificar al presidente como âaldeanoâ y âprovincianoâ y a sus votantes como âservidumbre voluntariaâ; uno mÃs, Enrique Krauze, ha confesado que extraÃa âla dictadura perfectaâ, cuando el PRI organizaba y calificaba las elecciones.

El poeta del odio, Javier Sicilia, suele describir a la 4T como una kakistocracia (gobierno de los mÃs ineptos) y comparar a AMLO con Hitler; Guillermo Sheridan, por su parte, describe al mexicano como âignorante, tonto, fanÃtico, corrupto, ladrÃn, sexista, caprichoso, temperamental, alcohÃlico, arbitrarioââ; el mÃs modosito, Josà Woldenberg, tilda de âdictaduraâ al gobierno de AMLO, sin atender el 53% de los votos que obtuvo ni su alta aprobaciÃn popular; del zafio Macario Schettino (Falsario Escretino) o de la fascista Beatriz PagÃs, no vale la pena ocuparse.

Lo que importa, en todo caso, es el alegato suscrito por treinta presuntos demÃcratas, a partir del cual se formalizà la alianza opositora conformada por PRI, PAN y PRD. Aquel escrito constituye hoy una diatriba contra sus propios autores.

El total de los abajo firmantes es el siguiente: HÃctor Aguilar CamÃn, Josà Antonio Aguilar Rivera, MarÃa Baranda, Roger Bartra, AgustÃn Basave, Humberto Beck, Jorge CastaÃeda, Christopher DomÃnguez Michael, Josà RamÃn EnrÃquez, Julio Frenk, Enrique Krauze, Antonio Lazcano Araujo, Soledad Loaeza, MarÃa MarvÃn, Ãngeles Mastreta, Ian Meyer, Beatriz PagÃs, Ricardo Pascoe Pierce, JesÃs Reyes Heroles, Rafael Rojas, Macario Schettino, Enrique Serna, Guillermo Sheridan, Consuelo SÃizar, Javier Sicilia, Fernanda SolÃrzano, Isabel Turrent, Francisco ValdÃs Ugalde, Josà Woldenberg y Gabriel Zaid.

Retomemos aquel texto, actualizado al presente, para advertir no sÃlo la deriva autoritaria del grupo, sino tambiÃn su miseria Ãtica y moral. El texto original està en cursivas. Las negritas son aportaciÃn nuestra.

Contra la deriva autoritaria y en defensa de la democracia

Han transcurrido mÃs de 63 meses del gobierno encabezado por el presidente AndrÃs Manuel LÃpez Obrador. El triunfo del presidente fue inequÃvoco, no obstante, sin que la mayorÃa de los mexicanos votÃramos por ellos y violando la ConstituciÃn, la Suprema Corte de Justicia de la NaciÃn, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la FederaciÃn, el Instituto Nacional Electoral y sus aliados lograron que una minorÃa de escaÃos en el Congresose convirtiera en una mayorÃa de votos en el Poder Judicial Federal. AdemÃs, los poderes fÃcticos lograron ampliar el grupo de jueces y magistrados a su servicio mediante la compra de ministros de la Corte propuestos por el presidente de la RepÃblica. La consecuencia ha sido la asfixia de toda iniciativa gubernamental, la paralizaciÃn de obras pÃblicas y la invalidaciÃn de leyes en aras de someter a los poderes Ejecutivo y Legislativo a los dictados del Poder Judicial, investido por sà mismo, de manera ilegÃtima e ilegal, como MÃximo Tribunal Conservador del paÃs.

Por su parte, la ministra presidenta de la SCJN ha ido concentrado en sus manos el poder en detrimento de los demÃs poderes del Estado y de los estados de la federaciÃn. Al hacerlo, ha destruido o deteriorado la administraciÃn pÃblica y las instituciones constitucionales. Invocando a una supuesta autonomÃa del Poder Judicial, menoscaba las capacidades del gobierno, toma decisiones inconstitucionales, polariza a la sociedad en bandos artificiales âa favor o en contra de la ConstituciÃn–, desacredita la autoridad de los Ãrganos especializados como la UIF(Unidad de Inteligencia Financiera) y ataca toda forma de expresiÃn que utilice el presidente de la RepÃblica y que no se identifique con la visiÃn polÃtica conservadora que prevalece en la SCJN. El mÃximo tribunal del paÃs ha mantenido una actitud despreciativa, no sÃlo hacia instituciones autÃnomas, como la FiscalÃa General de la RepÃblica y la CNDH, sino tambiÃn hacia las esferas cientÃficas y culturales, asà como muy notoriamente hacia el movimiento de las mujeres que luchan por la igualdad. En el primer caso, destaca el otorgamiento de suspensiones inconstitucionales para evitar que se distribuyeran los libros de texto gratuito en Chihuahua y Coahuila; y en el segundo, la validaciÃn del discurso de odio, discriminatorio y misÃgino, en contra de la diputada Andrea ChÃvez y de la senadora Citlalli HernÃndez, ambas de Morena.

La oligarquÃa y sus voceros reclamaron: âEl manejo de la crisis sanitaria de la COVID-19 se ha caracterizado por una polÃtica de austeridad suicida y por su rechazo a un acuerdo nacional para reactivar la economÃa y salvar cientos de miles de empleos. En su lugar, se ha utilizado a la pandemia para acelerar la demoliciÃn del Estado y el control del poderâ. Sin embargo, el gobierno decidià no contratar deuda para salvar a los de arriba. Mantuvo los programas sociales y combatià las informaciones falsas y las campaÃas de pÃnico durante la emergencia sanitaria, mediante conferencias de prensa diarias. Hoy el paÃs tiene los mejores nÃmeros de su historia en materia econÃmica desde que existe registro, a pesar de los mÃltiples amparos, acciones de inconstitucionalidad y controversias constitucionales resueltas por la SCJN en contra de diversas obras pÃblicas y programas de gobierno.

De continuar por este camino, el Poder Judicial de la FederaciÃn y la coaliciÃn conservadora que proclama la consigna de âla Corte no se tocaâ harÃn retroceder los avances democrÃticos que consumieron aÃos de lucha a la sociedad mexicana para salir de un sistema autoritario y establecer la democracia.

La oligarquÃa y sus voceros plantearon: âPensamos que es imperativo corregir el rumbo y recuperar el pluralismo polÃtico y el equilibrio de poderes que caracterizan a la democracia constitucional. La Ãnica manera de lograrlo es mediante una alianza, amplia alianza ciudadana que junto con los partidos de oposiciÃn construya un bloque que, a travÃs del voto popular, restablezca el verdadero rostro de la pluralidad ciudadana en las elecciones parlamentarias del 2021. Es necesario que esta alianza obtenga la mayorÃa para asegurar que la CÃmara de Diputados recobre su papel como contrapeso constitucional al Poder Ejecutivo y a obligar al gobierno a respetar la pluralidad democrÃticaâ.

Aunque los parridos de oposiciÃn âPRI, PAN y PRDâse presentaron aliados en esos comicios intermedios, el voto popular no los favoreciÃ. La 4T refrendà su mayorÃa parlamentaria y obtuvo tambiÃn la mayorÃa de los cargos en disputa, incluidas varias gubernaturas.

La democracia empieza con el respeto escrupuloso al voto. Bajo esta premisa, la 4T pretende obtener en 2024 la mayorÃa calificada en ambas cÃmaras del Congreso de la UniÃn âel Plan C–, a fin de materializar diversas reformas constitucionales, entre ellas la del Poder Judicial y la polÃtico-electoral. En ambos casos se propone que ministros, magistrados, jueces y consejeros electorales sean electos mediante voto popular. Para impedirlo, Jorge G. CastaÃeda propone âla guerra sucia en serioâ. Eso sà que constituye una autÃntica deriva autoritaria.

Por Redaccion

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *