La OrganizaciÃn Mundial de la Salud (OMS) considera que los ya 200 casos de viruela del mono detectados en todo el mundo en las Ãltimas semanas podrÃan ser âla punta del icebergâ.

Durante su Ãltima sesiÃn informativa la jefa de PreparaciÃn y PrevenciÃn de Epidemias y Pandemias, Sylvie Briand, reconocià una âsituaciÃn inusualâ por la enfermedad, pero llamà a no entrar en pÃnico.

Tenemos una buena oportunidad para detener la transmisiÃn ahora. Si ponemos en marcha las medidas adecuadas, probablemente podamos contener esto fÃcilmenteâ, destacà la experta.

Hasta el momento la OMS no ve prioritario una vacunaciÃn masiva contra la viruela del mono.

El rastreo de contactos, el estudio de los casos y el aislamiento son por ahora las principales herramientas para controlar la enfermedadâ, destacà la experta Rosamund Lewis, del departamento de viruela de la OMS.

El director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan, aÃadià al respecto que âprobablemente cada paÃs necesitarà un pequeÃo contingente de vacunas, no a gran escalaâ.

Sobre los colectivos que podrÃan ser vacunados, Lewis indicà que aunque cada paÃs podrÃa establecer sus propias directivas ante la actual situaciÃn, desde 2013 se recomienda para este tipo de virus sobre todo inmunizar a personal de laboratorio, trabajadores sanitarios y de primeros auxilios.

La vacuna contra la viruela convencional, una enfermedad mÃs grave pero erradicada en el planeta desde 1978, es altamente efectiva, aunque la OMS reconocià que no tiene datos sobre las dosis almacenadas en el planeta y pidià a los paÃses que las posean que informen de ello.

Paralelamente, una vacuna mÃs moderna contra la viruela del mono ha sido aprobada por las autoridades sanitarias de EE.UU. y CanadÃ, aunque todavÃa no ha sido sometida a estudios de calificaciÃn de la OMS, seÃalà Lewis.

Briand asegurà que la enfermedad âno debe preocupar al pÃblico general tanto como otras de rÃpida transmisiÃn como el covidâ ni debe desatar ansiedad, pero sà reconocià la necesidad de aumentar la vigilancia sanitaria.

La experta seÃalà que la tasa de letalidad en los paÃses endÃmicos (Ãfrica occidental y central) es de entre el 3 y el 6 por ciento: âEn general es una enfermedad de sÃntomas moderados, pero puede ser mÃs grave en niÃos, mujeres embarazadas o personas con determinadas afeccionesâ.

Generalmente dura entre dos y cuatro semanas, y suele empezar con fiebre, dolores de cabeza, fatiga o picores, para acabar derivando en erupciones cutÃneas que generalmente comienzan en la cara pero pueden extenderse a otras partes del cuerpo.

Como medidas preventivas, la OMS recomienda evitar el contacto fÃsico con infectados, llevar mascarilla al estar en contacto con ellos o con su ropa, y limpiar y desinfectar superficies posiblemente contaminadas.

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