Hermosillo, Sonora. Martes 26 de mayo de 2026.
Por: Redacción Punto Medio Noticias
El mundo de la música se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Sonny Rollins, considerado uno de los saxofonistas más influyentes de la historia y el último titán sobreviviente de la era dorada del jazz. El legendario músico estadounidense murió a los 95 años en su residencia de Woodstock, Nueva York, según informó oficialmente su publicista, Terri Hinte.
Nacido en Harlem el 7 de septiembre de 1930, Walter Theodore «Sonny» Rollins consagró una trayectoria artística irrepetible que definió la evolución del hard bop y el jazz moderno, dejando un vacío imposible de llenar en la cultura contemporánea.
Un legado forjado entre gigantes
Con una carrera profesional que rebasó las seis décadas, Rollins se convirtió en una referencia absoluta del saxofón tenor gracias a su fuerza interpretativa, su característico tono profundo con vibrato ligero y una capacidad de improvisación inagotable que le valió el sobrenombre de el «Coloso del saxofón».
Durante su periodo más productivo, principalmente en la década de los cincuenta, Rollins colaboró mano a mano con las máximas figuras del género:
- Miles Davis
- Thelonious Monk
- Dizzy Gillespie
- Max Roach
Sus aportaciones a la música fueron de tal magnitud que, en 2017, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos incorporó varias de sus producciones discográficas más emblemáticas al Registro Nacional de Grabaciones por su incalculable valor cultural e histórico. Entre estas joyas sonoras destacan los álbumes Tenor Madness, Work Time, Sonny Rollins Plus 4 y Moving Out.
Libertad creativa y trascendencia
Fiel creyente de la evolución artística constante, Rollins siempre rechazó las etiquetas comerciales estrictas. «La música que toco es demasiado grande para ser clasificada en cualquier estilo», llegó a asegurar el compositor de clásicos inmortales como «St. Thomas» u «Oleo».
Aunque un padecimiento respiratorio lo obligó a retirarse de los escenarios de manera definitiva en 2014, su pensamiento se mantuvo intacto. Su publicista recordó una profunda reflexión compartida por el músico que hoy resuena con fuerza: “Creo que cuando la vida de una persona creativa llega a su fin, esta continúa en la siguiente existencia”. Con su partida, concluye formalmente una de las épocas más brillantes de la crónica urbana y musical del siglo XX.
